El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) ha dado luz verde este viernes a un paquete de 3.500 millones de dólares (3.110 millones de euros) que se empleará en la financiación de proyectos de infraestructuras, movilidad sostenible y transición energética en 10 países de la región.
En total, se han aprobado 15 operaciones mediante las que se canalizarán estos recursos, con el objetivo de respaldar actuaciones en ámbitos educativos, eléctricos, de descarbonización, de transporte, de reconstrucción tras desastres naturales y de apoyo a empresas y exportadores.
“Estas aprobaciones reflejan la capacidad del CAF para responder a necesidades muy diversas de nuestros países, desde infraestructura y energía hasta educación, acción climática y recuperación frente a desastres”, ha señalado el presidente ejecutivo del CAF, Sergio Díaz-Granados.
Colombia será el principal receptor de estos fondos, con 1.250 millones de dólares (1.111 millones de euros) destinados a impulsar programas climáticos y de economía azul, iniciativas de desarrollo en Medellín, el corredor férreo La Dorada-Chiriguaná y las obras de reparación por los daños ocasionados por el terremoto de 7,4 grados registrado el pasado mes de agosto.
Por detrás se sitúa Brasil, que obtendrá hasta 500 millones de dólares (444,3 millones de euros) para la modernización de la red eléctrica del estado de Minas Gerais. Además, se ha incrementado en 400 millones de dólares (355,4 millones de euros) la línea de crédito existente con la entidad estatal chilena BancoEstado. A su vez, el CAF ha distribuido recursos entre proyectos en Argentina, Bolivia, Ecuador, Honduras y Uruguay.
El paquete de financiación combinará préstamos soberanos y subnacionales, dirigidos tanto al sector privado como a instrumentos diseñados para movilizar capital adicional. Paralelamente, el CAF ha puesto a disposición de los países latinoamericanos otros 1.000 millones de dólares (888,5 millones de euros) para afrontar las consecuencias del fenómeno de 'El Niño'.
“Sus efectos pueden frenar el crecimiento económico por las pérdidas agrícolas, ganaderas y pesqueras, los daños a la infraestructura, la menor productividad, las interrupciones de las cadenas de suministro y el aumento de los precios”, ha indicado el organismo, que prevé pérdidas cercanas al 2% del PIB regional y que 4,8 millones de personas puedan caer en la pobreza.
En este contexto, la institución multilateral colaborará con gobiernos nacionales y locales, bancos de desarrollo y otros actores con el fin de mitigar el impacto de este fenómeno climático y reforzar la capacidad de respuesta en las zonas más golpeadas.
Asimismo, el directorio del CAF ha dado a conocer su hoja de ruta para el periodo 2026-2031, un plan con el que se pretende ampliar las capacidades de la entidad para impulsar una Latinoamérica “más resiliente, integrada y próspera”.