El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, expresó este jueves su malestar por el rechazo que sufrió en el Congreso la Ley de Lobbies, una decisión que implicará que España deje de percibir 260 millones de euros de los fondos europeos de recuperación, ya que la aprobación de esta normativa figuraba entre los compromisos asumidos ante la Comisión Europea.
En una entrevista en la cadena SER, López detalló que el hito asociado a la regulación de los grupos de interés tenía inicialmente vinculado un importe superior a los 2.000 millones de euros.
Tras la renegociación con Bruselas de los objetivos y del calendario de ejecución de las partidas y, después del rechazo definitivo a la norma en la Cámara Baja, la merma de recursos comunitarios se concreta finalmente en 260 millones de euros en transferencias europeas.
“La conclusión es muy sencilla: la derecha y la ultraderecha no quieren que haya transparencia, y ahora ya no valen excusas”, afirmó el responsable de Función Pública, insistiendo en que ya no es posible abrir nuevas conversaciones con la Unión Europea porque el periodo de ejecución y notificación ha concluido.
El ministro defendió la tramitación de la ley, que se discutió “durante más de un año en el Parlamento”. Subrayó que las conversaciones se prolongaron “hasta la extenuación” con todas las formaciones y que el texto definitivo incorporaba “el 90% de las enmiendas”, atendiendo a las principales exigencias de la oposición.
Como ejemplo, López recordó que varios grupos reclamaron que el registro obligatorio de “lobbies” no dependiera de la Oficina de Conflicto de Intereses, sino del Consejo de Transparencia, una modificación que el Gobierno aceptó e integró en la propuesta.
“Se ha atendido lo que han pedido los grupos, pero cuando ha llegado la hora de la verdad y ha habido que votar, no quieren transparencia”, reprochó.
También calificó de “paradójico” y “difícil de entender” el voto en contra o la abstención de distintas fuerzas políticas, remarcando que la ley fijaba obligaciones y límites únicamente para la Administración General del Estado, sin extenderse a las comunidades autónomas.
Óscar López acusó a la oposición de falta de compromiso y de irresponsabilidad por dejar caer la iniciativa y provocar la pérdida de esos fondos europeos.
A su juicio, tras la negativa del Partido Popular se encuentra el “ejemplo de Montoro”. “Quizás tengan en la cabeza cómo un exministro entra en un despacho fiscal, luego en el Gobierno, sale del Gobierno y vuelve al Ejecutivo”, apuntó López, quien censuró la “profunda contradicción” de la oposición al frenar una norma avanzada que habría obligado a todos los expolíticos y ex altos cargos a someterse a reglas claras de trazabilidad y transparencia en sus actividades.
Los votos de PP, Vox, Junts y UPN tumbaron la “Ley de Lobbies”
El Pleno del Congreso derogó este miércoles, con el apoyo de PP, Vox, Junts y UPN, el decreto ley del Gobierno que regulaba la actividad de los “lobbies”, un texto que había suscitado críticas del socio minoritario del Ejecutivo y de otros aliados parlamentarios, sobre todo por incluir como grupos de interés a sindicatos y organizaciones empresariales.
La norma recibió el respaldo de PSOE, Sumar, ERC y Bildu, pero fue rechazada por los 179 votos en contra de PP, Vox, Junts y UPN, además de la abstención de PNV y Podemos. Sumar tenía previsto votar en contra, aunque finalmente rectificó a última hora y apoyó al PSOE, pese a que su portavoz adjunta, Aina Vidal, ya había emitido telemáticamente un voto “No”.
Se trataba del segundo intento del Ejecutivo para regular los grupos de interés. En enero de 2025 ya había remitido al Congreso un proyecto de ley cuya tramitación quedó bloqueada por la falta de consenso. El decreto ley estaba vigente desde finales de agosto, pero al no obtener el aval del Congreso ha quedado automáticamente derogado.