Repsol ha elevado de forma extraordinaria su margen de refino en el tercer trimestre del año, hasta los 36,2 dólares por barril, lo que supone un avance del 311% frente a los 8,8 dólares registrados en el mismo periodo del ejercicio previo, según los datos remitidos por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Si se compara con el segundo trimestre de 2026, cuando este indicador se situó en los 14 dólares por barril, el margen de refino anota un incremento del 158,6% en apenas tres meses.
El margen de refino, entendido como la diferencia entre el valor de venta de los productos petrolíferos refinados (gasolina, diésel, queroseno, entre otros) y el coste del crudo utilizado como materia prima, descontando además los costes variables del propio proceso de refino, constituye la referencia clave para medir la rentabilidad del negocio 'downstream' de una petrolera.
Los datos correspondientes al periodo de julio a septiembre sitúan este indicador de Repsol en niveles inéditos desde 2022, cuando, en plena crisis derivada de la guerra de Ucrania, llegó a los 23,3 dólares por barril en el segundo trimestre.
En la actualidad, este repunte se produce de nuevo en un contexto de escasez de combustibles refinados en Europa, con especial tensión en el diésel, a raíz del conflicto en Oriente Próximo iniciado el pasado mes de febrero, que se suma a las distorsiones provocadas por la invasión de Ucrania. Todo ello se ve agravado por un déficit estructural de capacidad de refino tras años de cierres de instalaciones en el continente. En condiciones normales, el margen medio del sector suele moverse en una horquilla de entre 3 y 7 dólares por barril.
Producción al alza hasta 574.000 barriles equivalentes
En cuanto a la actividad de exploración y producción, Repsol incrementó su volumen hasta los 574.000 barriles equivalentes de petróleo entre julio y septiembre, lo que supone un avance del 2,9% frente al trimestre anterior y un crecimiento del 4,2% respecto al mismo periodo del año precedente.
Este aumento se apoyó sobre todo en el desempeño de su negocio en América del Norte, donde la producción repuntó un 6,8% en términos trimestrales, hasta los 219.000 barriles equivalentes de petróleo.
Durante el periodo analizado, la compañía, que presentará sus resultados hasta septiembre el próximo 29 de octubre, fijó el precio medio del barril de crudo Brent -referencia en Europa- en 97,0 dólares. Esta cota implica un retroceso del 6,6% en comparación con el segundo trimestre del año, aunque se mantiene un 40,4% por encima de los niveles observados en el mismo tramo del ejercicio anterior.
Por su parte, el precio medio del barril de crudo West Texas Intermediate -referencia en Estados Unidos- se situó en 85,7 dólares por barril, un 7,6% menos que entre abril y junio, pero casi un 32% superior al registrado en el tercer trimestre de 2025.