La deuda eléctrica seguirá pesando sobre los cargos del sistema durante 2027, aunque mucho menos que ahora. La última previsión de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) calcula una anualidad de 1.883,43 millones de euros en 2026, que descenderá a 1.006,72 millones en 2027.
La caída ronda el 46,5% de un año a otro. Pero eso no significa que el recibo de un hogar vaya a bajar automáticamente ese mismo porcentaje. La deuda es únicamente uno de los costes que se financian mediante los cargos y estos, a su vez, son solo una parte de la factura.
Fin previsto en 2028
La CNMC divide actualmente la deuda pendiente en dos grandes bloques. El primero es el Fondo de Titulización del Déficit del Sistema Eléctrico, FADE, que representaba el 77,5% de la deuda pendiente al cierre de 2025. El segundo corresponde al déficit tarifario de 2013.
El FADE sí llegará al final de su vida durante 2027. La CNMC estima que su anualidad pasará de 1.605,67 millones en 2026 a 728,96 millones en 2027 y será de cero en 2028.
El déficit de 2013 seguirá otro año. Su anualidad prevista es de 277,76 millones en 2026, 2027 y 2028. Por eso el regulador sitúa en 2028 el año de completa satisfacción de la deuda del sistema eléctrico.
| Año | FADE | Déficit de 2013 | Total anualidad |
|---|---|---|---|
| 2026 | 1.605,67 millones de euros | 277,76 millones de euros | 1.883,43 millones de euros |
| 2027 | 728,96 millones de euros | 277,76 millones de euros | 1.006,72 millones de euros |
| 2028 | 0 euros | 277,76 millones de euros | 277,76 millones de euros |
La deuda pendiente al cierre de 2025 ascendía a 3.552,12 millones de euros, un 37,98% menos que un año antes. De esa cantidad, 2.754,12 millones correspondían a FADE y 797,99 millones al déficit de 2013.
Dónde aparece esta deuda en la factura
El consumidor no recibe una línea independiente con el nombre "deuda eléctrica". Su coste se integra dentro de los cargos del sistema eléctrico, una de las partes reguladas del recibo.
Para 2026, la orden del Ministerio para la Transición Ecológica que fija esos cargos establece que el 39,21% del coste financiado mediante los cargos corresponde al déficit. El resto se distribuye entre la retribución específica de renovables, cogeneración y residuos, los sistemas no peninsulares y otros costes.
Esto permite saber dónde está la deuda dentro del recibo, pero no calcular una rebaja idéntica para todos los consumidores. El resultado depende de los cargos que apruebe el Gobierno para cada ejercicio, la potencia contratada, el consumo, la tarifa y el resto de componentes de la factura.
No es equivalente
Entre 2026 y 2027, la anualidad de la deuda cae en unos 876,71 millones de euros. Esa reducción libera una parte de las necesidades de financiación del sistema.
No existe, sin embargo, una regla que obligue a convertir euro por euro esa caída en una reducción equivalente del recibo final. Los cargos se calculan cada año teniendo en cuenta el conjunto de costes que deben sufragar, las previsiones de consumo y potencia y los ingresos disponibles para financiarlos.
El Gobierno deberá aprobar los cargos aplicables a 2027. Hasta que esa orden no se publique, no puede fijarse cuánto bajará por este motivo la factura concreta de un hogar.
¿Factura más barata sin el impuesto?
A estas cuentas hay que añadir la progresiva reducción, hasta su desaparición final, del Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica, el llamado impuesto del 7% a la generación.
El Gobierno traslada que su eliminación definitiva podría reducir la factura eléctrica un 6%. El impuesto tendrá un tipo del 3,5% durante 2027 y pasará al 0% desde el 1 de enero de 2028.
La rebaja del impuesto y la deuda están conectadas
El propio Gobierno vincula ambas decisiones en el Real Decreto-ley 18/2026. La norma justifica el recorte del impuesto al 3,5% porque los costes asociados a las anualidades de los derechos de cobro pendientes del sistema eléctrico se reducirán aproximadamente a la mitad en 2027 frente a 2026.
Para 2028, el razonamiento cambia. El decreto-ley señala que ya no será necesario destinar recursos de ese impuesto a financiar esos costes y fija por ello un tipo del 0%.
Eso tampoco garantiza que toda la menor presión fiscal termine automáticamente en el recibo con un porcentaje uniforme. El efecto final dependerá de cómo repercuta la fiscalidad en los precios de generación, de la evolución del mercado mayorista y de los cargos que se aprueben.
Cuánto puede desaparecer de los cargos
La referencia más sólida disponible es la anualidad de la deuda. En 2026 se destinan 1.883,43 millones de euros a estos derechos de cobro; en 2027 serán 1.006,72 millones y en 2028, 277,76 millones.
Cuando se complete el pago de 2028, ese coste histórico dejará de formar parte de las necesidades de financiación del sistema. La cuantía que termine repercutiéndose al consumidor dependerá entonces de qué otros costes regulados existan y de cómo se fijen los cargos de cada año.
El calendario oficial contempla que FADE quede liquidado en diciembre de 2027 y que el último pago correspondiente al déficit de 2013 se produzca en 2028.