La consellera de Salud, Manuela García, ha descartado este miércoles que se esté produciendo un “supuesto colapso” en las urgencias hospitalarias de Baleares y ha insistido en que “los picos de presión son habituales”.
Durante su intervención en la Comisión de Salud del Parlament, García ha argumentado que los momentos de mayor carga asistencial se explican porque cada vez hay más personas con derecho a la asistencia sanitaria y porque la esperanza de vida es más elevada.
En el archipiélago, ha precisado, hay actualmente 1,2 millones de usuarios con tarjeta sanitaria. En una sola jornada, ha indicado, se registran alrededor de 23.600 consultas en los hospitales públicos, 1.522 atenciones en urgencias y 223 intervenciones quirúrgicas.
Esta “alta actividad”, ha señalado, sirve para dimensionar el volumen del sistema sanitario actual. Asimismo, ha subrayado que la población es “diferente” y que, en consecuencia, “necesita una sanidad diferente”.
En esta línea, ha reiterado que el incremento de personas con derecho a la asistencia y el hecho de que la población viva más tiempo conlleva también “un aumento en la carga de la enfermedad”.
La consellera ha repasado algunas de las líneas de actuación del Govern, entre ellas la puesta en marcha de infraestructuras de atención intermedia, la coordinación entre los ámbitos social y sanitario o los cribados en recién nacidos para detectar patologías poco frecuentes.
Frente a esta visión, la diputada del PSIB Irantzu Fernández ha asegurado que existe un “auténtico colapso” motivado, a su juicio, por vacaciones que “no se han cubierto” y por contratos “cada vez más cortos”.
Fernández ha recalcado que las cifras de listas de espera son “inapelables”, con más de 17.000 pacientes pendientes de una operación —un 15 por ciento más que hace un año— y una demora media de 114 días. Por ello, ha denunciado que el tiempo en lista de espera “no ha bajado, sino que ha subido”.
Para la diputada socialista, la explicación demográfica ofrecida por la consellera resulta “insuficiente”, ya que “siempre ha habido un aumento poblacional” y Baleares se encamina hacia un progresivo envejecimiento.
Además, ha censurado la gestión del presupuesto sanitario y ha sostenido que la “inacción” de García tiene un impacto económico. También ha criticado que el PP haya “frenado el ritmo de subida presupuestaria”.
En la misma comisión, la diputada de MÉS per Mallorca Marta Carrió ha avisado de que “hay indicadores que no están funcionando” y de que existe una “tendencia negativa en todos ellos salvo en las consultas externas”.
La representante ecosoberanista ha rememorado que en el primer año de legislatura “hubo indicadores que mejoraron, pero a partir de diciembre de 2024 todo empeoró”. A su entender, el colapso en urgencias sí es “continuo”.
Desde el PP, la diputada Isabel Maria Borrás ha llamado a debatir “con datos y contexto” y ha apuntado que “no hay una definición única de colapso”, si bien ha remarcado que este concepto alude a una situación “más grave que las listas de espera o la elevada presión asistencial”.
García defiende la política presupuestaria en sanidad
En materia de financiación, la consellera ha recordado que el Ministerio de Sanidad transfirió al Govern cerca de 80 millones de euros entre 2018 y 2023, pero ha lamentado que el Estado “recortase” esa cuantía hasta los 9,2 millones en 2024.
Según ha indicado, la diferencia de ese “recorte” ha sido asumida por el Govern, que además “ha aumentado el presupuesto en salud un nueve por ciento”.
García también ha replicado a las críticas del PSIB, reprochando que en las dos legislaturas anteriores no se destinara suficiente inversión a quirófanos, transformación digital, atención psicológica o a la integración de enfermeras especialistas en familiar y comunitaria.