La Conselleria de Salud tiene previsto activar a finales de octubre un proyecto piloto de atención a pacientes con dolor crónico no oncológico en el centro de salud de Son Gotleu, con el objetivo de ensayar un nuevo modelo asistencial en este ámbito.
Así lo ha señalado la consellera de Salud, Manuela García, en el Parlament, en respuesta a una pregunta de la diputada del PSIB, Patricia Gómez, sobre la situación de la atención a los pacientes de la Unidad del Dolor del Hospital de Son Espases.
La consellera ha explicado que el programa se basará en intervenciones no farmacológicas y que su desarrollo permitirá estudiar la posibilidad de extender esta fórmula al resto de la red de Atención Primaria si los resultados son satisfactorios.
García ha afeado a Gómez que durante su etapa al frente de la Conselleria no se recopilaran datos específicos de la actividad de la Unidad del Dolor y ha precisado que este registro se ha comenzado a realizar desde 2024. En este contexto, ha defendido que en Son Espases se lleva a cabo un “abordaje integral” del dolor crónico, que incluye tratamientos farmacológicos, técnicas intervencionistas, atención psicológica y terapias avanzadas.
La responsable de Salud ha subrayado igualmente que antes de que termine el año se pondrá en funcionamiento la Unidad del Dolor en el Hospital de Can Misses, en Eivissa, que hasta ahora era la “única isla” sin este servicio y cuya creación respondía a una “demanda histórica”.
García ha afirmado que “comprende” y “empatiza” con las personas que sufren dolor crónico, al tratarse de una patología compleja para la que la ciencia “no ha encontrado respuesta”, pero ha reprochado a la diputada socialista que “use” la “vulnerabilidad” de estos pacientes en el debate político.
Por su parte, Patricia Gómez ha acusado a la consellera de una “pésima gestión”, vinculándola al aumento de las listas de espera, la saturación en los servicios de Urgencias y al supuesto “maltrato” de la gerente de Son Espases, Cristina Granados, hacia los profesionales sanitarios.
En esta línea, la parlamentaria del PSIB ha advertido de que los pacientes con dolor crónico denuncian que la unidad está “colapsada”, pese a tratarse de personas con un “dolor insoportable” que llegarían a esperar “más de un año” para ser atendidas por la sanidad pública.
Gómez ha sostenido que esta realidad “condena” a los afectados a “perder calidad de vida” y ha reclamado a García que “no tire pelotas fuera” responsabilizando a las políticas del Gobierno central.
La consellera ha respondido que, como anestesióloga, es “muy consciente” de los problemas que sufren estos pacientes, ya que el dolor “condiciona” su autonomía, su descanso, su trabajo y su vida, y ha insistido en que la Conselleria está centrada en “buscar soluciones” y “reforzar la capacidad asistencial”.