Al menos doce personas, entre ellas dos niños, han perdido la vida este lunes tras una nueva serie de bombardeos llevados a cabo por el Ejército israelí contra la localidad de Kfar Reman, en el sur de Líbano, pese al alto el fuego vigente.
El Ministerio de Sanidad libanés ha actualizado el balance después de que varios heridos fallecieran como consecuencia de un primer ataque de las fuerzas israelíes contra un edificio residencial de tres plantas en la ciudad. Este bombardeo dejó once fallecidos, incluidos dos menores, y ocho heridos, entre ellos tres niños y un paramédico de la Autoridad Sanitaria Islámica --vinculada al partido-milicia Hezbolá.
Además, un ataque con dron contra un vehículo en Kfar Reman ha provocado la muerte de un paramédico de la Asociación Islámica y heridas a otras dos personas, según el Ministerio. No obstante, la agencia estatal NNA ha elevado a dos los paramédicos de esta organización fallecidos, identificados como Alí Shahrur y Hadi Farhat.
Horas antes, el Ejército israelí había ordenado la evacuación de determinadas áreas de Deir al Zahrani, también en el sur del país, ante la inminencia de bombardeos contra una instalación supuestamente perteneciente al grupo chií libanés.
“Instamos a todos los residentes que se encuentren en el edificio marcado en rojo en el mapa adjunto y en los edificios colindantes a que lo evacuen: os encontráis cerca de una instalación perteneciente a la organización terrorista Hezbolá contra la que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) van a actuar”, ha anunciado la portavoz en árabe del Ejército israelí, Ella Waweya.
Asegurando no desear “causar ningún daño” a los residentes de esa zona a evacuar, Waweya ha defendido esta operación alegando que responde a la “flagrante violación del acuerdo de alto el fuego por parte de la organización terrorista Hezbolá, tras el lanzamiento de un dron cargado de explosivos contra las FDI”.
“La actividad terrorista de Hezbolá obliga al Ejército a actuar con contundencia contra ella”, ha sostenido en un mensaje en redes sociales, advirtiendo a la población llamada a evacuar que deberá abandonar “inmediatamente” el área señalada y alejarse de ella “al menos 300 metros”.
Posteriormente, las FDI han comunicado que dos de sus soldados han resultado heridos de forma “leve” en un enfrentamiento con Hezbolá en las inmediaciones del castillo de Beaufort, en el sur de Líbano, donde habrían abatido a un combatiente de la milicia.
“Hoy (lunes), durante una operación de búsqueda realizada por una patrulla de la Brigada Golani en la zona de Beaufort (...) un terrorista de Hezbolá que se encontraba en el interior de un edificio abrió fuego contra las fuerzas. Las fuerzas respondieron al fuego de inmediato y abatieron al terrorista”, han señalado en un comunicado difundido en sus redes sociales.
Según el último recuento del Ministerio de Sanidad libanés, 27 personas han muerto y 69 han resultado heridas en los ataques aéreos ejecutados por Israel contra territorio libanés durante los últimos tres días.
Entre las víctimas se encuentran Alí Shbeib y Mohamed Baryawi, periodista y cámara de la cadena Al Manar, afín a Hezbolá, que resultaron heridos en un bombardeo llevado a cabo el domingo en Nabatiyé.
Así, de acuerdo con las autoridades libanesas, 4.362 personas han muerto y 12.378 han resultado heridas desde el inicio de la ofensiva del Ejército israelí el pasado mes de marzo en el sur del país, en el marco de unos ataques que continúan pese al alto el fuego en vigor.
Líbano e Israel alcanzaron el 26 de junio un principio de acuerdo, con mediación de Estados Unidos, que sentaba las bases de un alto el fuego permanente y contemplaba el restablecimiento de la soberanía libanesa en el sur, así como el desarme de Hezbolá, punto que el grupo ha rechazado de forma tajante.
Desde entonces, Israel ha invocado motivos de seguridad y la negativa de Hezbolá a aceptar el acuerdo para mantener sus operaciones militares en el sur de Líbano, en el contexto de la nueva invasión desencadenada después de que el grupo lanzara proyectiles contra territorio israelí en respuesta a la ofensiva conjunta del 28 de febrero de Estados Unidos e Israel contra Irán.