Al menos seis personas han perdido la vida y alrededor de una decena han resultado heridas en una serie de ataques lanzados por el Ejército ruso contra la región ucraniana de Dnipropetrovsk, en el este del país, durante la madrugada de este sábado, poco después del alto el fuego temporal decretado por Kiev con motivo de la visita de una delegación estadounidense para retomar las conversaciones de paz.
De acuerdo con la información facilitada por el gobernador regional, Oleksandr Hanzha, las fuerzas rusas han empleado misiles, drones y artillería contra distintos puntos de la zona. En la localidad de Kamianske, estos ataques han provocado la muerte de cinco personas y han dejado heridas a otras cinco.
Hanzha ha precisado que una instalación industrial fue alcanzada horas antes de que las fuerzas ucranianas alertaran de que misiles balísticos rusos se dirigían hacia esa misma localidad, lo que incrementó la tensión en la zona.
En un segundo ataque dentro de la misma región, al menos una persona ha muerto tras el impacto contra una gasolinera en la ciudad de Dnipro. Otras cinco personas han resultado heridas y han tenido que ser trasladadas a centros hospitalarios, según ha añadido posteriormente el gobernador.
“Un hombre se encuentra en estado grave y otro en estado extremadamente grave. Los servicios médicos les están brindando la asistencia necesaria”, ha detallado.
Este nuevo repunte de la violencia se ha producido después de que Ucrania ordenara a sus tropas respetar un alto el fuego temporal mientras los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner viajaban a Kiev y Moscú con el objetivo de reactivar las negociaciones de paz. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, también aseguró que el país se abstendría de atacar territorio ruso durante el desarrollo de estas conversaciones.
Pese a que Kiev ha evitado durante la noche golpear refinerías y otras infraestructuras estratégicas en Rusia, las sirenas antiaéreas han vuelto a sonar en numerosas ciudades ucranianas, según ha informado “The Kyiv Independent”. En la capital y en las regiones colindantes, los bombardeos han destruido un edificio residencial, causando al menos dos heridos.
Las autoridades ucranianas llevan tiempo denunciando una escalada militar por parte de Moscú, que busca consolidar lo que considera su ventaja en el frente antes de sentarse a negociar el final de las hostilidades. En respuesta, las fuerzas ucranianas han intensificado en las últimas semanas sus ataques con drones contra objetivos en territorio ruso, con la intención de que el impacto directo de la guerra se haga sentir también dentro de Rusia.