La Comisión Europea ha ejecutado este viernes el desembolso de 2.900 millones de euros a favor de Ucrania con el objetivo de apuntalar las finanzas públicas del país y garantizar el funcionamiento de su administración, después de que los Veintisiete dieran su visto bueno la semana pasada a este nuevo tramo de apoyo tras constatar que Kiev había avanzado en las reformas exigidas para acceder a los fondos.
“Mientras Ucrania se defiende de la agresión de Rusia, también continúa llevando a cabo amplias reformas en el marco del Plan para Ucrania. Con el desembolso de hoy, ayudamos a salvaguardar la estabilidad financiera de Ucrania y respaldamos inversiones que sustentarán su futura recuperación. Porque la solidaridad europea significa apoyo concreto. Europa permanecerá al lado de Ucrania durante el tiempo que sea necesario”, ha señalado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Este giro de fondos se corresponde con el octavo tramo de la Facilidad para Ucrania, el mecanismo creado por la UE en 2024 para proporcionar respaldo económico al país y acompañar su agenda de reformas. Con esta nueva entrega, el volumen total movilizado mediante el Plan para Ucrania supera ya los 32.000 millones de euros, según ha precisado el Ejecutivo comunitario.
Del montante abonado este viernes, en torno a 2.100 millones se financian con la dotación inicial de la Facilidad, mientras que los 800 millones restantes proceden del préstamo de 90.000 millones acordado posteriormente por la UE para cubrir las necesidades financieras ucranianas en el periodo 2026-2027.
Los Estados miembro habían dado luz verde a esta operación el pasado 24 de septiembre, tras considerar cumplidos diez hitos recogidos en el Plan para Ucrania, entre los que figuran avances en el ámbito de la Justicia, los mercados financieros, el clima empresarial, la energía, el transporte, la agricultura y la transición ecológica.
Tras materializar este pago, la UE conserva aún 33.700 millones de euros disponibles para Ucrania durante el resto de 2026. La mayor parte de esta cantidad, 29.300 millones, se enmarca en el préstamo adicional, mientras que otros 4.400 millones siguen pendientes de desembolso dentro de la Facilidad.
De los recursos que permanecen accesibles a través del préstamo, 16.600 millones podrán orientarse a reforzar la capacidad de la industria de defensa ucraniana y 12.700 millones a cubrir las necesidades presupuestarias del Estado. En total, Kiev podría recibir todavía este año más de 17.000 millones para sostener sus cuentas públicas, siempre que continúe cumpliendo las condiciones acordadas con Bruselas.
La Comisión ha insistido en que el respeto en plazo de las reformas y requisitos pactados con Ucrania será “clave” para mantener el calendario de desembolsos previsto y ha reiterado su compromiso de movilizar tanto los fondos que restan de la Facilidad como el préstamo de 90.000 millones fijado para 2026 y 2027.
Este último instrumento reserva 60.000 millones de euros para reforzar las capacidades militares y la industria de defensa de Ucrania y otros 30.000 millones para apuntalar el presupuesto estatal, los servicios públicos esenciales y la actividad económica del país.