El máximo responsable del Departamento Correccional de Tennessee, Frank Strada, ha presentado su dimisión después del intento fallido de ejecutar a Christa Pike mediante inyección letal, procedimiento que la ha dejado ingresada en un hospital.
“Valoro su voluntad de anteponer los intereses de los ciudadanos de Tennessee en estos difíciles momentos”, ha explicado Lee en un comunicado oficial. “He aceptado su decisión de dimitir y propiciar una transición de dirección fácil”, ha añadido.
Tras la controversia generada por el caso de Pike, Strada decidió paralizar temporalmente todas las ejecuciones y abrir una investigación interna para aclarar lo sucedido. Ahora abandona el cargo “en pro de los habitantes de Tennessee”, según la carta de renuncia citada por ‘The New York Times’.
En su despedida, sostiene que el departamento que encabezaba actuó conforme al protocolo previsto para la inyección letal y asegura que colaborará con las pesquisas. “Espero poder hacer todo lo que pueda para esclarecer qué ourrió exactamente”, ha indicado.
Pike permanece hospitalizada, inconsciente y conectada a un respirador después de sobrevivir el jueves a la administración de dos dosis de la inyección letal que se le aplicó en cumplimiento de su condena a muerte.
Strada fue designado por el gobernador Bill Lee después de que éste suspendiera previamente las ejecuciones al detectarse incumplimientos en las normas sobre la inyección letal, en particular en lo relativo a la compra y verificación del fármaco empleado.