El Departamento de Estado de Estados Unidos ha incorporado a su régimen de sanciones a varias personas y entidades militares de Rusia por vulnerar la legislación estadounidense destinada a frenar la proliferación de armas de destrucción masiva en Irán, Siria y Corea del Norte, conocida como INKSNA por sus siglas en inglés.
En la “lista negra” elaborada por Washington figuran cinco ciudadanos rusos, así como unidades de las Fuerzas Terrestres de Rusia y diversas estructuras dependientes del Ministerio de Defensa, entre ellas la Dirección Principal de Misiles y Artillería, junto a otros organismos castrenses relacionados.
Además, las compañías rusas Gedion Alpha Company e International Invest Company han sido igualmente objeto de sanciones por su presunta participación en una red que facilita el envío de equipos, tecnología, suministros y componentes de armamento sensible a los países contemplados por esta normativa.
Estas medidas punitivas, en vigor desde hace más de una semana, se extienden también a distintas entidades y particulares de China, Irán, Malasia, Siria, Corea del Norte y Taiwán, señalados por su papel en estas actividades.
La ley INKSNA no solo alcanza a los Estados directamente mencionados, sino que también se dirige contra terceros que transfieran o comercien con ellos bienes, servicios o tecnología sujetos a acuerdos multilaterales de no proliferación de armamento.