Un fallo técnico en el sistema de control del tráfico aéreo británico está provocando este martes importantes retrasos en algunos de los principales aeropuertos de Reino Unido. La incidencia afecta especialmente a los vuelos de salida y ha obligado a introducir restricciones para gestionar el tráfico, aunque el espacio aéreo británico no está cerrado y algunos aviones continúan despegando.
National Air Traffic Services (NATS), responsable de los servicios de navegación aérea británicos, ha confirmado que sus ingenieros trabajan para resolver el problema. A falta de que se conozca el alcance definitivo de la incidencia, estas son las claves del caos aéreo en Reino Unido este 8 de septiembre.
¿Qué ha pasado en el control aéreo de Reino Unido?
El origen de las alteraciones es un problema técnico en el sistema de control del tráfico aéreo gestionado por NATS.
El organismo comunicó poco antes de las 14.00 horas que estaba investigando la incidencia después de que comenzara a provocar interrupciones en las salidas. NATS indicó que sus ingenieros estaban trabajando para solucionar el problema y recomendó a los pasajeros consultar directamente con sus compañías aéreas.
Por el momento, no se ha comunicado oficialmente la causa concreta del fallo ni cuánto tiempo será necesario para solucionarlo.
¿Qué aeropuertos están afectados?
Las alteraciones alcanzan a varios de los aeropuertos con mayor tráfico del país. Entre los que han comunicado problemas se encuentran Heathrow, Gatwick, Stansted, London City y Manchester.
Heathrow ha explicado que el problema está afectando especialmente a las salidas y que trabaja con NATS para recuperar la normalidad. El propio aeropuerto dispone de información sobre el estado de cada vuelo actualizada minuto a minuto.
Las afectaciones no implican que todos los vuelos hayan quedado paralizados. Algunos aviones siguen despegando, aunque se están registrando demoras importantes, mientras otros permanecen retenidos a la espera de autorización.
¿Está cerrado el espacio aéreo británico?
No. Reino Unido no ha cerrado su espacio aéreo.
La incidencia obliga a limitar la cantidad de vuelos que pueden gestionarse simultáneamente, pero el tráfico continúa. De ahí que la situación pueda traducirse en largas esperas y restricciones sin que exista una suspensión completa de las operaciones.
Esta diferencia es importante para los viajeros: un vuelo retrasado no implica necesariamente que vaya a ser cancelado.
¿Por qué un fallo de control aéreo puede provocar tantos retrasos?
El tráfico aéreo funciona como una red interconectada. Cuando un centro de control reduce su capacidad para gestionar aviones, Eurocontrol puede regular el número de vuelos que entran en ese espacio aéreo para evitar una saturación.
Eso explica que la incidencia pueda afectar también a pasajeros que todavía no han salido hacia Reino Unido. Algunos vuelos con destino a Londres pueden permanecer retenidos en sus aeropuertos de origen hasta disponer de una franja que permita incorporarlos al tráfico.
El impacto puede extenderse después a vuelos posteriores. Un avión que llega con dos horas de retraso a Londres puede ser el mismo que debía operar posteriormente otra ruta, trasladando así la demora al siguiente trayecto.
¿Hasta cuándo pueden durar las restricciones?
Según la información operativa difundida por Eurocontrol y recogida en las primeras informaciones sobre la incidencia, las alteraciones podrían prolongarse hasta aproximadamente las 21.00 horas, afectando especialmente al espacio aéreo de Londres, el sur de Inglaterra y Gales.
Ese horario no significa que los vuelos vayan a recuperar automáticamente la normalidad a las 21.00 horas. Es la ventana contemplada inicialmente para las restricciones y puede modificarse según evolucione la incidencia.
Incluso después de solucionarse el problema técnico, las aerolíneas pueden necesitar varias horas para recolocar aeronaves y tripulaciones y absorber la acumulación de vuelos retrasados.
¿Qué deben hacer los pasajeros que vuelan hoy a Reino Unido?
Los aeropuertos y NATS recomiendan consultar el estado del vuelo directamente con la aerolínea antes de desplazarse.
En Heathrow, por ejemplo, el aeropuerto ofrece información de las salidas actualizada minuto a minuto.
Los viajeros con vuelos durante la tarde y noche deben tener en cuenta que la situación puede cambiar rápidamente. Que un vuelo aparezca inicialmente programado no descarta una demora posterior si continúan las restricciones.
¿Puede afectar a vuelos entre España y Reino Unido?
Sí. Las restricciones pueden afectar a cualquier conexión que necesite operar en los aeropuertos o sectores de espacio aéreo afectados, incluidas las rutas entre España y Reino Unido.
El efecto concreto dependerá de cada vuelo, aeropuerto y compañía. No existe de momento una suspensión general de las conexiones entre ambos países, por lo que los pasajeros deben comprobar individualmente el estado de su vuelo.
La incidencia se produce, además, en un momento de elevada actividad en la red europea. Eurocontrol registró una media de 36.581 vuelos diarios durante la última semana de agosto y prevé picos de entre 37.000 y 37.500 operaciones durante los viernes de septiembre.
¿Cuándo volverán los aeropuertos a la normalidad?
La respuesta depende primero de que NATS consiga resolver completamente el problema técnico y pueda recuperar su capacidad habitual.
Después habrá que absorber los retrasos acumulados. Por ello, aunque el sistema vuelva a funcionar con normalidad, pueden mantenerse demoras durante varias horas.
La prioridad para los pasajeros es comprobar la información facilitada por su aerolínea y el aeropuerto de salida, ya que todavía no existe una hora oficial para la recuperación completa del tráfico.