Irán pide a la ONU frenar la guerra económica de EEUU que “obliga” a los Estados a “modificar sus relaciones”

Irán reclama a la ONU que rechace las sanciones de EEUU, que tacha de “terrorismo económico”, y ridiculiza los contactos de Washington con Bahréin.

4 minutos

El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, en rueda de prensa Europa Press/Contacto/Sha Dati

El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, en rueda de prensa Europa Press/Contacto/Sha Dati

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

4 minutos

Más leídas

El Ejecutivo iraní ha reclamado a los países miembros de Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad que “condenar y rechazar” la nueva ofensiva económica impulsada por Estados Unidos y que “abstenerse de aprobar o implementar” lo que califica como “medidas coercitivas unilaterales” destinadas a “obligar” a otros Estados a “modificar sus relaciones”.

La petición figura en una carta del ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, en la que el responsable iraní carga de forma reiterada contra la “operación de exclusión económica” puesta en marcha por la Administración de Donald Trump contra la República Islámica, a la que tacha de “acto de terrorismo de Estado”.

Según Araqchi, estas medidas “representan un intento de extender las leyes y políticas de Estados Unidos más allá de los límites de su jurisdicción legítima y de vincular las decisiones económicas soberanas de otros Estados a decisiones tomadas unilateralmente en Washington”.

“Ataca deliberada e indiscriminadamente a civiles y está diseñada para eludir las protecciones que les otorga el Derecho Internacional”, ha denunciado el ministro, advirtiendo de que “impone un castigo colectivo al privarlos deliberadamente del acceso a alimentos, medicinas, equipos médicos, energía y otras necesidades básicas”.

El jefe de la diplomacia iraní sostiene además que la campaña financiera de Washington “es una clara desviación del fallo y la orden de la Corte Internacional de Justicia (CIJ)” del 3 de octubre de 2018, que instaba al Gobierno estadounidense en el primer mandato de Trump a retirar las sanciones sobre importaciones de bienes y productos humanitarios y sobre los servicios vinculados a la seguridad de la aviación civil.

Araqchi contrapone dos caminos para la comunidad internacional: “O bien debemos defender los principios de igualdad soberana, no injerencia y respeto por los derechos soberanos de los Estados, consagrados en la Carta de Naciones Unidas; o bien nos rendimos ante el unilateralismo y la intimidación de un Estado canalla”.

En esta línea, Teherán reclama “al Consejo de Seguridad y a todos los miembros de las Naciones Unidas a condenar y rechazar el uso de medidas coercitivas unilaterales y sanciones secundarias por parte de Estados Unidos como herramientas para obligar a Estados soberanos a cambiar sus intereses económicos y relaciones comerciales legítimas”.

Asimismo, insta a los Estados a “abstenerse de reconocer, aprobar o implementar tales medidas que busquen vincular sus derechos soberanos a políticas impuestas unilateralmente por Estados Unidos”.

En la misiva, Araqchi solicita también a Guterres que “evalúe e informe sobre las consecuencias humanitarias y de Derechos Humanos de estas medidas (...) y a garantizar que las pruebas pertinentes sean evaluadas, documentadas y preservadas de forma independiente para la rendición de cuentas y la responsabilidad futuras”.

En el plano estrictamente interno, la República Islámica, según el texto, “exige que Estados Unidos cese de inmediato sus amenazas y acciones coercitivas destinadas a obligar a terceros países y a sus nacionales a modificar sus legítimas relaciones e intereses económicos”.

El ministro advierte igualmente de que “el acto ilícito internacional cometido por Estados Unidos al llevar a cabo una campaña de terrorismo económico mediante medidas coercitivas unilaterales conlleva responsabilidad internacional”, lo que, a su juicio, abre la puerta a exigir su “obligación de compensar íntegramente todos los daños sufridos, tanto materiales como morales, incluyendo el restablecimiento del 'statu quo' anterior, el pago de indemnizaciones y la satisfacción, de conformidad con las exigencias del Derecho Internacional”.

Teherán ridiculiza los contactos de EEUU con Bahréin

Hasta ahora, solo un reducido número de gobiernos ha fijado postura sobre la guerra económica emprendida por Washington contra Irán, en la que Estados Unidos ha amenazado con sancionar a quienes mantengan vínculos con Teherán.

Entre ellos figura China, cuyo Ejecutivo ha prometido adoptar “todas las medidas necesarias” para “proteger con firmeza sus derechos e intereses legítimos” ante cualquier paso de Estados Unidos contra el gigante asiático por sus relaciones económicas y comerciales con Irán, una posición aplaudida por el jefe del equipo negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohamed Baqer Qalibaf.

Dentro de su campaña de presión global, Washington ha intensificado los contactos diplomáticos con otros países. En este contexto, el secretario del Tesoro mantuvo una conversación con el ministro de Finanzas de Bahréin, Salmán bin Jalifa al Jalifa, centrada en la citada operación.

Durante la llamada, Bessent “enfatizó la importancia de mantener una presión financiera constante sobre los principales pilares económicos de Irán y subrayó que Estados Unidos exigirá responsabilidades a quienes apoyan financieramente al régimen”, según ha publicado el Departamento del Tesoro en redes sociales.

El organismo añadió que “ambos responsables coincidieron en la importancia de una coordinación continua entre Estados Unidos, Bahréin, los socios del Consejo de Cooperación (para los Estados Árabes) del Golfo y la comunidad internacional en general para combatir las finanzas ilícitas y fortalecer la seguridad económica”.

Teherán ha interpretado este acercamiento como una muestra de la deriva de la estrategia estadounidense. Ese intercambio ha sido descrito como una prueba de la “auténtica parodia” en que se ha convertido “la política de Washington respecto a Irán”, según el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei.

“Recurre a Bahréin --un país que prácticamente no mantiene relaciones económicas significativas con Irán-- para demostrar que su 'coalición' funciona. A continuación, 'suspende' los intercambios deportivos y académicos con Irán que, en la práctica, llevaban años inactivos”, ha señalado Baqaei en una mordaz publicación en redes, que concluye subrayando que la Administración Trump “está sancionando a quienes ya están sancionados y llamando 'coalición' a ese vacío”.

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?