El Ejecutivo jordano celebrará este miércoles una sesión extraordinaria con los ministros de Exteriores de los países árabes que integran el Comité Ministerial Árabe-Islámico, con el objetivo de analizar la coyuntura actual de los lugares sagrados en Jerusalén, el repunte de la violencia en Cisjordania y los esfuerzos diplomáticos para avanzar en una solución de dos Estados.
De acuerdo con el Ministerio de Exteriores de Jordania, el encuentro servirá para que los Estados participantes examinen en detalle la situación en Jerusalén y en los lugares santos “con el fin de cristalizar una posición común para enfrentar las acciones israelíes ilegales” que ponen en riesgo la identidad y el carácter de estos enclaves.
Entre los asistentes que han confirmado públicamente su presencia figuran el ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, y el jefe de la diplomacia paquistaní, Mohamad Ishaq Dar. También se espera la participación de delegaciones de Egipto, Arabia Saudí, Indonesia, Qatar, Bahréin, Irak, Marruecos, Túnez, Argelia, Somalia y Malasia, además del secretario general de la Liga Árabe, Nabil Fahmy.
Israel asumió el control de la Explanada de las Mezquitas y del resto de la Ciudad Vieja de Jerusalén durante la Guerra de los Seis Días, en 1967. No obstante, permitió que Jordania continuara ejerciendo la custodia religiosa sobre el recinto y, en el tratado de paz bilateral, reconoció el “papel especial” de Jordania sobre “los lugares santos musulmanes en Jerusalén”.
Las autoridades israelíes sostienen que Jerusalén es su capital “indivisible”, aunque el estatus definitivo de la ciudad sigue supeditado a un acuerdo de paz con los dirigentes palestinos. Estos reclaman Jerusalén Este como capital de un futuro Estado dentro de las fronteras de 1967, en el marco de una solución de dos Estados avalada por la comunidad internacional, que insiste en que no se altere el 'statu quo'.