El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha manifestado este viernes que el país se encuentra plenamente listo para escalar sus operaciones militares contra Hezbolá, después de hacer estallar con explosivos la red de túneles de la milicia chií en la estratégica cresta de Ali Taher, situada en el distrito de Nabatiyé, en el sur de Líbano.
“Ahora contamos con una zona de seguridad sólida, más fuerte que nunca, que permite proteger a las comunidades de ataques y fuego directo, al tiempo que nos permite tener control y amenazar a Hezbolá en lo más profundo de su territorio. Estamos listos y preparados para continuar la campaña y seguir atacando a Hezbolá”, ha expresado.
Katz ha aprovechado para trasladar su reconocimiento a los mandos castrenses, al Mando Norte y al conjunto de las tropas que han “luchado con heroísmo y profesionalidad” durante la operación en Ali Taher. “Se conocerán más detalles de esto en un futuro; no todo puede ser revelado, pero el enemigo ha sido eliminado y sus túneles han quedado destruidos”, ha argüido.
El responsable de Defensa ha subrayado que Israel dispone ahora de una franja de seguridad “que se extiende desde la costa en el oeste hasta el castillo de Beaufort y las estribaciones del monte Hermón, en el este. “Las Fuerzas de Defensa de Israel siguen en el terreno, haciendo estallar todos sus túneles, destruyendo casas que servían como sus bastiones y sus puestos militares en la zona”, ha dicho.
Según las Fuerzas Armadas israelíes, para arrasar la red subterránea de Hezbolá en esta cresta se emplearon 1.100 toneladas de explosivos. El grupo chií habría levantado allí una “infraestructura estratégica a lo largo de dos décadas, financiada y diseñada por el régimen terrorista iraní”.
La detonación generó un seísmo de magnitud 4,1 en la escala de Richter, registrado en torno a las 18.08 horas (hora local), con epicentro a 13 kilómetros al oeste de Nabatiyé y a una profundidad de diez kilómetros, de acuerdo con los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés).
La operación se ha llevado a cabo después de que las fuerzas israelíes se hicieran con el control del estratégico castillo de Beaufort, ubicado junto al río Litani y conocido como Qalat al Shaqif, uno de los puntos neurálgicos de la guerra del Líbano de 1982 y escenario de intensos combates entre el Ejército israelí y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).
El 26 de junio, Líbano e Israel alcanzaron con la mediación de Estados Unidos un principio de acuerdo que sienta las bases de un alto el fuego permanente. El entendimiento contempla restituir la plena soberanía libanesa en el sur del país, así como el desarme de Hezbolá, una exigencia que la formación chií ha rechazado frontalmente en medio de la actual dinámica de ataques cruzados.