La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha instado este jueves a reducir la dependencia de Europa de potencias externas en el ámbito espacial, al advertir de que existen capacidades “demasiado importantes” como para dejarlas en manos ajenas. Por ello, ha reclamado que los Estados miembro avancen de forma coordinada para reforzar la autonomía y la seguridad europeas en el espacio.
“Hay capacidades demasiado importantes como para depender de otros”, ha afirmado durante su intervención en la Cumbre Internacional del Espacio celebrada en París. Allí ha recordado el impulso, hace más de veinte años, de Galileo, el sistema europeo de navegación por satélite, como respuesta a quienes dudaban entonces de la conveniencia de disponer de una alternativa propia al GPS de Estados Unidos.
Von der Leyen ha subrayado que aquella apuesta permitió a la UE disponer hoy de una infraestructura crítica que sostiene una parte esencial de su economía y le otorga “la libertad de actuar de manera independiente”. A su entender, Europa debe repetir ahora ese enfoque en un nuevo capítulo de la carrera espacial, marcado por innovaciones tecnológicas y amenazas crecientes para la seguridad.
“Lo que ocurre en nuestras órbitas es cada vez más central para nuestra seguridad”, ha alertado la dirigente alemana, que ha señalado la guerra de Rusia contra Ucrania como ejemplo de la relevancia estratégica del espacio. Ha recalcado que las decisiones que adopte ahora la UE condicionarán su posición en las próximas décadas.
Actuar en el espacio “como una sola Europa”
En este escenario, Von der Leyen ha llamado a la Comisión Europea, a la Agencia Espacial Europea y a los gobiernos nacionales a “aunar fuerzas” y “actuar como una sola Europa”, también para asegurar que el bloque mantiene un acceso autónomo al espacio.
Con este objetivo, ha presentado junto a la Agencia Espacial Europea una nueva visión europea sobre el acceso al espacio, orientada a concentrar la demanda europea y convertir a las instituciones en “clientes ancla” de los lanzadores europeos. La estrategia se apoyará en sistemas como Ariane 6 y Vega-C, así como en las nuevas compañías del sector, con el fin de sostener “una industria de transporte espacial competitiva en Europa”.
La presidenta del Ejecutivo comunitario ha remarcado igualmente la vertiente de seguridad de esta política, tras mencionar casos de interferencias y falsificación de señales de navegación que afectan a la aviación civil, ciberataques contra redes de satélites e incursiones de drones que dependen de tecnologías de navegación por satélite.
“Nuestra seguridad en la Tierra depende cada vez más de nuestra seguridad en el espacio”, ha resumido Von der Leyen, que ha puesto en valor el desarrollo de IRIS, la próxima constelación europea de comunicaciones seguras. La UE decidió el pasado año ampliarla a más de 350 satélites y prevé iniciar los primeros lanzamientos a partir de 2029.
Escudo Espacial Europeo y normas internacionales
Von der Leyen ha vinculado también estas iniciativas con el futuro Escudo Espacial Europeo, con el que Bruselas aspira a integrar las capacidades de los Estados miembro para mejorar la vigilancia y reforzar la defensa frente a interferencias y suplantaciones de señales, además de cubrir lagunas en áreas como la alerta temprana desde el espacio y la protección de satélites.
“Ningún Estado miembro puede construir estas capacidades por sí solo. Pero juntos, Europa tiene la escala para lograrlo”, ha recalcado la presidenta de la Comisión, insistiendo en que una mayor autonomía europea no significa aislamiento, sino disponer de medios propios para decidir y, a la vez, preservar la cooperación internacional en el espacio.
“El espacio no pertenece a ningún país en particular”, ha remarcado, celebrando la creación este jueves de un nuevo grupo de Naciones Unidas sobre conocimiento de la situación espacial. Asimismo, ha defendido que la UE contribuya, a través de su Ley Espacial, a fijar “estándares internacionales sólidos” que garanticen un uso “seguro, protegido y sostenible” del espacio.