Entre críticas del resto de socios, Junts no se bajó de su amenaza. Su portavoz, Miriam Nogueras, emplazó al Gobierno a seguir negociando tras retirar sus decretos-ley, en busca de una solución.
Nogueras no aclaró el sentido de voto, pero reiteró la amenaza de tumbarlo en su crítica a la norma. Si vota en contra, el decreto-ley quedará derogado y sólo la abstención permitiría una victoria ajustada del Gobierno.
La petición de la diputada de Junts no deja de ser una paradoja, habida cuenta de que su formación sostiene haber roto relaciones con el Gobierno hace casi un año. Pidió “negociar a puerta cerrada, sin pensar en los titulares y sí en la gente”.
“Se están pasando de frenada”
La amenaza de que el decreto-ley cayera por su rechazo centró el debate de las medidas. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, se dirigió específicamente a su bancada para asegurar que, tras recibir su propuesta, habían incorporado el 90% de sus medidas. Y que habían aceptado modular otras medidas, renuncias propias también, para hacerles hueco en la norma final.
“En esta votación no va a haber ninguna victoria de ningún partido político. O ganamos todos o perdemos todos”, concluyó la ministra, en un último turno tras la intervención de todos los grupos.
“La pasada de frenada es histórica, no están calibrando lo que está pasando aquí”, recomendó a Junts el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, antes de acusar a Nogueras de “imitar a la salvaje de (Silvia) Orriols y a (Isabel Díaz) Ayuso”.
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, que salió a defender el segundo decreto-ley, hizo una reflexión parecida en torno al rechazo de Junts, pero también del PP y Vox: “No defienden a los españoles, defienden a los ricos. No tienen bandera ni vergüenza”.
“¿Hay alguien que se atreva a decir que esto está mal?”, se preguntó Oskar Matute, que aun considerando “insuficiente” el decreto-ley, señaló que “hay personas en situación extrema y necesitan estas medidas”.
La sombra de un adelanto electoral
Nadie era ajeno a la posibilidad de que el Congreso viviera este viernes uno de los últimos plenos de la legislatura. La que primero aludió a esa posibilidad fue Carmen Valido, de Coalición Canaria, que directamente emplazó al presidente Pedro Sánchez a disolver las Cortes: “Vámonos y que elija la gente”.
Quizás el más elocuente fue Juan Bravo, responsable de Vivienda del Partido Popular, que en su cierre en tribuna decidió dirigirse al tiro de cámara de la realización para mandar un mensaje a todo ciudadano que estuviera viendo el debate y tuviera problemas para acceder a una vivienda.
“No os vamos a engañar. No va a ser fácil ni rápido. No os vamos a fallar. Tenemos un plan para que tengáis un hogar”, aseguró Bravo.