Flávio Bolsonaro obtiene un 49% de intención de voto frente al 45% de Luiz Inácio Lula da Silva en la primera encuesta de Datafolha para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil. El sondeo, publicado el 8 de octubre, sitúa al senador cuatro puntos por delante del actual presidente, aunque la diferencia está dentro del margen de error de dos puntos porcentuales.
La medición representa un cambio respecto al estudio anterior del mismo instituto, realizado antes de la primera vuelta: entonces Lula contaba con un 47% de apoyos y Flávio Bolsonaro con un 46% en el escenario de enfrentamiento entre ambos.
La segunda vuelta está prevista para el 25 de octubre. Ninguno de los dos candidatos obtuvo la mayoría absoluta de los votos válidos en la primera ronda, por lo que la Presidencia se decidirá en la votación definitiva.
Al excluir del cálculo los votos en blanco y nulos y a los electores indecisos, Flávio Bolsonaro alcanza el 52% de los votos válidos, frente al 48% de Lula. Esta es la referencia utilizada para estimar el reparto de los votos que decidirán la elección, aunque no elimina la incertidumbre que refleja el margen de error.
En el conjunto de las respuestas, el 5% de los encuestados afirma que votaría en blanco o anularía su papeleta, mientras que el 1% no sabe todavía a quién elegir. La movilización de estos grupos y la capacidad de ambos candidatos para atraer a quienes apoyaron a otras candidaturas pueden resultar relevantes en el resultado final.
Un cambio respecto a la primera vuelta
Flávio Bolsonaro terminó la primera vuelta por delante de Lula, con el 47,03% de los votos válidos frente al 45,16% del presidente. La diferencia fue de cerca de 1,9 puntos porcentuales, un resultado que abrió una nueva fase de la campaña con el senador como candidato más votado de la primera ronda.
La nueva encuesta refleja que el escenario de la segunda vuelta es competitivo. La ventaja numérica de Bolsonaro no permite afirmar que tenga una posición consolidada, dado que los cuatro puntos de diferencia en intención de voto se encuentran dentro del margen de error del estudio.
Con la votación fijada para el 25 de octubre, los dos candidatos afrontan el tramo final de la campaña con objetivos distintos: Flávio Bolsonaro buscará mantener la ventaja obtenida en la primera vuelta, mientras Lula necesita ampliar sus apoyos para intentar la reelección.