Investigadores de la Universidad CEU San Pablo han identificado un mecanismo biológico que podría ayudar a contener uno de los efectos más habituales de la obesidad: la acumulación de grasa en el hígado y el deterioro progresivo de este órgano.
El trabajo, publicado en la revista “Molecular Biomedicine”, ha sido llevado a cabo por científicos de los grupos de Regulación del Metabolismo (GESTOBES) y de Neurofarmacología de las Adicciones y los Trastornos Degenerativos (NEUROFAN). En este estudio se demuestra que la eliminación de una proteína llamada pleiotrofina ejerce un efecto protector frente a las alteraciones metabólicas y hepáticas derivadas de una dieta rica en grasa.
“Hemos observado que la carencia de pleiotrofina protege frente al desarrollo de alteraciones metabólicas y hepáticas inducidas por la ingesta de una dieta rica en grasa. En particular, favorece una menor acumulación de grasa en el hígado y una mayor protección frente a la resistencia a la insulina”, ha explicado la profesora Mª del Pilar Ramos, responsable del equipo investigador.
El trabajo también contribuye a aclarar los procesos que enlazan la obesidad con la aparición de trastornos hepáticos. “A través de esta investigación hemos conseguido identificar uno de los interruptores biológicos que favorecen que la obesidad se transforme en enfermedad hepática. Comprender cómo funciona ese mecanismo es el primer paso para aprender a apagarlo”, señala el profesor Gonzalo Herradón.
Para alcanzar estas conclusiones, el equipo analizó durante seis meses la evolución de animales con y sin esta proteína sometidos a una dieta rica en grasa. Observaron que los animales carentes de pleiotrofina no ganaban peso, acumulaban menos grasa en el hígado y presentaban una menor fibrosis, además de mostrar una respuesta más favorable frente a las alteraciones metabólicas ligadas a la obesidad. Asimismo, constataron que la pleiotrofina interviene de forma directa en el metabolismo lipídico.
En ensayos con células hepáticas, los investigadores detectaron que la presencia de pleiotrofina potencia la acumulación de lípidos y la síntesis de triglicéridos, dos procesos íntimamente relacionados con el desarrollo del hígado graso.
“El hallazgo abre una nueva vía de investigación para desarrollar en el futuro tratamientos dirigidos a modular la acción de esta proteína y prevenir algunas de las complicaciones de la obesidad”, ha indicado el profesor Héctor Cañeque Rufo, primer firmante del estudio.