La doctora Saima Bashir, coordinadora del Grupo de Estudio de Neurología Crítica e Intensivista de la Sociedad Española de Neurología (SEN), ha señalado que "desde 2014, se observa una ligera tendencia ascendente de los casos" de meningitis, "interrumpida solo durante los años de mayor restricción por la pandemia de Covid-19".
Según ha recordado, tras el fin de "las medidas de higiene y distancia social", que "redujeron drásticamente la transmisión de los microorganismos responsables", la incidencia "ha vuelto a repuntar de forma progresiva", pese a que en España las tasas siguen por debajo de la media mundial.
Aun así, la meningitis continúa siendo una de las principales causas de mortalidad por infección en niños y adolescentes. La SEN estima que cada año se diagnostican en torno a 1.000 casos en el territorio nacional, y al menos un 10 por ciento cursan con una evolución especialmente grave.
Coincidiendo con la celebración del Día Mundial contra la meningitis, este lunes 5 de octubre, la sociedad científica ha puesto el foco en las altas tasas de fallecimiento y discapacidad asociadas a esta patología, caracterizada por la inflamación de las meninges, las estructuras que recubren el cerebro y la médula espinal. Puede originarse por virus, bacterias, hongos o, con menor frecuencia, parásitos.
Entre todas sus variantes, la forma bacteriana —y, en especial, la enfermedad meningocócica provocada por la bacteria neisseria meningitidis, o meningococo— es la que presenta peor pronóstico, ya que sin un tratamiento precoz puede causar la muerte en cuestión de horas.
Carga mundial y datos recientes en España
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que cada año se producen alrededor de 2,5 millones de casos de meningitis en el mundo y que la enfermedad es responsable de unas 250.000 muertes anuales. En su variante bacteriana, se estima que aproximadamente una de cada seis personas afectadas fallece y que hasta un 20 por ciento de los supervivientes arrastra secuelas permanentes, como pérdida de audición o visión, deterioro cognitivo, trastornos del lenguaje o, si la infección deriva en sepsis, amputaciones.
En el ámbito español, los registros muestran que en 2024 se comunicaron 336 casos de enfermedad meningocócica invasiva, lo que supone un incremento del 24,5 por ciento respecto al año previo y fija la incidencia en 0,68 casos por cada 100.000 habitantes. Los menores de un año volvieron a ser el grupo con mayor riesgo. En relación con la mortalidad, la letalidad global se situó en el 9,23 por ciento, pero entre las personas de 65 años o más ascendió hasta el 22,6 por ciento.
Reconocer los síntomas y actuar con rapidez
Bashir ha advertido de que "la meningitis no siempre es fácil de reconocer en sus primeras horas, porque puede confundirse con un proceso infeccioso común: fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular o malestar digestivo". No obstante, ha recalcado que "sin embargo, la aparición de rigidez de nuca, vómitos, manchas rojizas o violáceas en la piel (petequias), sensibilidad excesiva a la luz, somnolencia o confusión, o convulsiones debe hacer sospechar una meningitis y requiere acudir de inmediato a un Servicio de Urgencias".
En este sentido, ha subrayado que "cuanto antes se inicie el diagnóstico y el tratamiento, menor será el riesgo de muerte o de secuelas neurológicas permanentes, ya que en su forma bacteriana, la enfermedad puede resultar mortal en menos de 24 horas". Por ello, ha insistido en que la vacunación desempeña un papel esencial, al igual que mantener unas correctas medidas de higiene básica.
Nuevas vacunas y calendario de inmunización
La especialista de la SEN ha avanzado que "se están desarrollado varias vacunas meningocócicas pentavalentes capaces de ofrecer protección frente a los serogrupos A, B, C, W e Y en una única vacuna". Ha puntualizado que "aunque actualmente no están disponibles en España, sí que se espera que en los próximos años se incorporen al calendario vacunal", algo que "abrirá una nueva etapa en la prevención de la enfermedad y ayudará a simplificar las pautas de inmunización y a mejorar la cobertura".
Hasta que estas nuevas herramientas preventivas se integren en la práctica clínica, Bashir recuerda que "lo más eficaz sigue siendo cumplir el calendario de vacunación vigente y no bajar la guardia con las medidas de higiene básicas", y reclama "un calendario único para todas las comunidades autónomas que garantice la equidad en el acceso a estas vacunas, con independencia del lugar de residencia".