Una nueva madrugada de violencia en las zonas de Ceuta donde permanecen alojados o asentados parte de los migrantes llegados durante la entrada masiva de finales de julio ha dejado cuatro personas heridas en distintas reyertas, dos de ellas de gravedad. Los incidentes se han concentrado nuevamente en puntos como las naves del polígono del Tarajal y las barriadas periféricas de la ciudad.
Fuentes policiales han confirmado a El Español que cuatro personas resultaron heridas durante las peleas registradas esta madrugada. Dos de ellas presentaban lesiones graves provocadas por armas blancas de gran tamaño y tuvieron que ser trasladadas al hospital e intervenidas quirúrgicamente de urgencia.
La Policía Nacional y los efectivos desplegados en la zona han tenido que intervenir durante unas horas especialmente complicadas en unos asentamientos que permanecen bajo una fuerte presión desde la entrada masiva registrada en Ceuta el pasado 30 de julio.
Dos heridos graves tuvieron que ser operados
Los dos casos de mayor gravedad corresponden a personas que sufrieron puñaladas durante las reyertas.
Según las fuentes policiales citadas por el diario, las peleas entre grupos se producen con frecuencia y en algunos enfrentamientos los implicados recurren rápidamente a objetos que encuentran a su alcance. Los agentes describen una situación en la que las intervenciones por disputas se están repitiendo especialmente durante las horas nocturnas.
Por el momento no se han facilitado públicamente más detalles sobre la identidad de los cuatro heridos ni sobre posibles detenciones relacionadas con las agresiones.
Tampoco consta todavía una comunicación oficial de la Policía Nacional que detalle las circunstancias concretas de cada reyerta, por lo que la información disponible procede de fuentes policiales consultadas por El Español.
El Tarajal vuelve a concentrar parte de los incidentes
Uno de los principales focos continúa siendo el entorno de las naves del polígono del Tarajal, donde cientos de personas permanecen desde la crisis migratoria de finales de julio.
Las instalaciones y sus alrededores han obligado durante las últimas semanas a mantener una presencia continuada de Policía Nacional, Policía Local y efectivos militares, movilizados para reforzar la seguridad y responder a los diferentes incidentes.
No es la primera vez que se registra una agresión con arma blanca en este punto. El pasado 19 de agosto, otra reyerta entre varios migrantes en las naves del Tarajal terminó con un hombre herido por arma blanca y trasladado al Hospital Universitario de Ceuta.
La repetición de altercados ha incrementado la preocupación de residentes y trabajadores de las barriadas próximas, que durante las últimas semanas han convocado movilizaciones para reclamar más seguridad y la recuperación de la normalidad en la periferia.
Otro vehículo incendiado cerca del Príncipe Felipe
La madrugada dejó también un incendio en un vehículo situado en las inmediaciones del CEIP Príncipe Felipe, según la información publicada este sábado.
Las fuentes consultadas por El Español señalan que algunos de los vehículos incendiados durante las últimas noches se encontraban abandonados. No se ha informado todavía de quién provocó este último fuego ni de detenciones relacionadas con el suceso.
El incidente se suma a una sucesión de incendios de vehículos y otros bienes registrada durante los últimos días en distintos puntos de Ceuta.
En la madrugada del jueves al viernes, los servicios de emergencia tuvieron que intervenir en tres incendios prácticamente consecutivos, entre ellos el de un asentamiento de chabolas junto al Tarajal y el de varios vehículos en otras zonas de la ciudad.
El gran incendio del Tarajal arrasó más de 40 casetas
Especialmente importante fue el fuego declarado el jueves por la noche junto a las naves del Tarajal.
Las llamas alcanzaron más de ocho metros de altura y destruyeron más de 40 casetas utilizadas por migrantes. Los bomberos emplearon más de 7.000 litros de agua para controlar el incendio, favorecido por la presencia de neumáticos y colchones.
En este caso, la Policía Nacional considera inicialmente que el origen pudo ser accidental, aunque mantiene abiertas las líneas de investigación para determinar exactamente cómo comenzó. No hubo heridos de gravedad.
A las puertas de las naves existen alrededor de un centenar de construcciones improvisadas, en las que permanecen también familias y menores, según la información publicada por El Faro de Ceuta.
Los servicios de urgencias denuncian una creciente presión
La situación está teniendo también consecuencias sobre los servicios sanitarios de la ciudad.
Radio Televisión Ceuta informó esta semana de un incremento de la actividad en Urgencias relacionado, entre otros factores, con personas heridas en reyertas, en un contexto en el que hospitales y servicios de emergencia continúan trabajando bajo una elevada presión.
También los trabajadores de seguridad han denunciado episodios violentos. CCOO informó esta semana de la agresión sufrida por un vigilante del CETI durante una reyerta entre varios residentes. El trabajador tuvo que recibir atención en el Hospital Universitario después de que los vigilantes acudieran a intervenir en una pelea.
Más de un mes después de la entrada masiva
Los incidentes se producen más de 40 días después de la entrada masiva registrada a finales de julio, que llevó a miles de personas a acceder a Ceuta desde Marruecos y provocó una situación excepcional en los recursos de acogida de la ciudad.
Desde entonces se han habilitado espacios temporales, reforzado las fuerzas de seguridad y desplegado efectivos militares para colaborar en determinadas funciones. El Gobierno central ha activado también recursos extraordinarios para atender a los menores migrantes que permanecen en la ciudad.
Sin embargo, la acumulación de personas en instalaciones provisionales y asentamientos continúa generando problemas de convivencia, seguridad y atención humanitaria.
La madrugada de este sábado vuelve a situar esas dificultades en primer plano: cuatro heridos en distintas reyertas, dos de ellos graves tras recibir puñaladas y un nuevo vehículo incendiado. Las fuerzas de seguridad mantienen su presencia en las zonas más tensionadas mientras se investigan los distintos episodios y Ceuta intenta recuperar la normalidad tras una crisis que se prolonga desde finales de julio.