El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto en entredicho este sábado que Reino Unido vaya a implicarse militarmente de nuevo en las Islas Malvinas si el pulso con Argentina vuelve a intensificarse, en plena escalada de tensión con el presidente argentino, Javier Milei. Según ha indicado, en un escenario de crisis le contactarían y “probablemente podrá resolver” la situación.
Desde Irlanda, donde ha llegado este sábado para una visita de dos días centrada en asistir a un torneo de golf, Trump ha subrayado que el actual conflicto diplomático por el archipiélago del Atlántico sur no es comparable a la guerra que enfrentó a ambos países en 1982.
“Creo que en aquel momento Reino Unido era un país diferente. Entraron allí y se hicieron con el control. No estoy seguro de que estén haciendo eso”, ha manifestado, remarcando que hoy Londres afronta “otros problemas de los que tiene que ocuparse”, entre los que ha citado la migración y la energía.
“Así que no sé si van a estar dispuestos a viajar hasta tan lejos”, ha añadido, en referencia a la considerable distancia que separa las islas británicas de las Malvinas.
“Estoy seguro de que me llamarán para intervenir en ese posible desastre, pero si lo hacen, probablemente podré resolverlo”, ha sostenido al hablar de un posible choque entre Londres y Buenos Aires, tras insistir en que “ahora mismo tienes a dos países que no están contentos con respecto a las Malvinas”.
El presidente de Argentina, Javier Milei, aliado cercano de Trump, ha reactivado la disputa con Reino Unido por las Islas Malvinas al anunciar sanciones contra compañías y particulares que impulsen proyectos petrolíferos en aguas próximas al archipiélago sin autorización de Buenos Aires.
Este nuevo capítulo ha vuelto a poner el foco en la guerra de diez semanas que ambos países libraron en 1982 por el control de las islas, un enfrentamiento que aceleró la caída de las juntas militares en Argentina y consolidó el liderazgo de Margaret Thatcher al frente del Gobierno británico.