El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado este sábado en Dublín que los rebeldes hutíes solicitaron a Washington que se mantuviera al margen de la ofensiva en la zona de Bab el Mandeb, operación con la que han conseguido arrebatar este enclave estratégico a las milicias respaldadas por Arabia Saudí.
“Los hutíes nos llamaron. No quieren luchar con nosotros. Nos hicieron saber que no quieren que fuéramos a por ellos. Están dejando pasar a los barcos”, ha indicado el mandatario norteamericano en una comparecencia ante los medios junto al primer ministro irlandés, Micheál Martin.
Al referirse a Irán, principal valedor de los hutíes, Trump ha recalcado que su país mantiene el dominio sobre el estrecho de Ormuz. “Tenemos el control firme del estrecho de Ormuz. Nadie esperaba que ocurriera. Están pasando unos 25 barcos al día de media”, ha destacado.
Trump también ha relacionado el ataque contra el oleoducto saudí Este-Oeste con una posible acción de Irán. “Creo que son responsables. Probablemente”, ha manifestado al ser preguntado si Teherán estaba detrás de esa agresión contra la infraestructura petrolera.
En relación con el desenlace de la guerra abierta con Irán, el presidente estadounidense ha sugerido que podría concluir “muy pronto”, “probablemente después de las elecciones de mitad de mandato” previstas para noviembre. “Están intentando aguantar lo más que pueden para complicar las elecciones”, ha sostenido.
Mientras tanto, las fuerzas hutíes han consolidado su control sobre el área próxima al estratégico paso marítimo de Bab el Mandeb, considerado uno de los corredores esenciales para el tráfico comercial por mar a escala global.