La Autoridad de Protección de Datos de Países Bajos ha impuesto a Uber una multa de 825 millones de euros por bloquear o desactivar cuentas de conductores mediante sistemas automatizados sin informarles adecuadamente sobre el proceso.
La resolución afecta a decisiones adoptadas en Europa entre 2020 y 2022. El regulador considera que la plataforma vulneró los derechos reconocidos por el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), especialmente el derecho a no quedar sometido a una decisión exclusivamente automatizada que produzca consecuencias significativas.
La cuantía, equivalente a unos 966 millones de dólares, la convierte en la segunda mayor sanción impuesta hasta ahora al amparo del RGPD, únicamente por detrás de la multa de 1.200 millones de euros acordada contra Meta en 2023.
¿Cómo operaba Uber en oculto?
Los sistemas de Uber bloqueaban temporalmente las cuentas cuando detectaban comportamientos considerados potencialmente fraudulentos. Entre las conductas analizadas figuraban realizar desvíos innecesarios para elevar el precio de un trayecto o aceptar viajes sin intención de completarlos.
El regulador sostiene que algunos conductores también fueron expulsados de forma permanente de la plataforma después de obtener valoraciones bajas de los usuarios. Según la resolución, en determinados casos esa decisión habría sido tomada automáticamente, sin una intervención humana suficiente.
Uber niega este último extremo. La compañía asegura que nunca ha automatizado las expulsiones permanentes y sostiene que las suspensiones relacionadas con posibles fraudes eran normalmente breves.
La empresa argumenta que el número de afectados fue reducido y cifra en 126 los conductores desactivados en Europa durante 2021 por sus bajas valoraciones. Esa cantidad no incluye necesariamente todas las suspensiones temporales investigadas por el regulador.
¿Qué derechos consideran vulnerados?
La Autoridad de Protección de Datos neerlandesa concluye que Uber vulneró tanto el derecho de los conductores a no ser objeto de decisiones automatizadas con consecuencias significativas como su derecho a recibir información suficiente sobre el funcionamiento del sistema.
El artículo 22 del RGPD reconoce el derecho a no quedar sometido a una decisión basada únicamente en el tratamiento automatizado cuando produzca efectos jurídicos o afecte significativamente a la persona.
La normativa contempla determinadas excepciones, pero exige garantías. Cuando una decisión automatizada sea necesaria para ejecutar un contrato o esté basada en el consentimiento del interesado, la empresa debe permitir, como mínimo, solicitar la intervención de una persona, expresar el propio punto de vista e impugnar la decisión.
El artículo 15 del mismo reglamento obliga además a informar sobre la existencia de decisiones automatizadas y a proporcionar datos significativos sobre la lógica aplicada, su importancia y las consecuencias previstas para el afectado.
Para el regulador, una suspensión que impide a un conductor acceder a la plataforma y obtener ingresos tiene suficiente relevancia como para quedar sometida a estas garantías de protección de datos.
El origen de la investigación se sitúa en Francia
El procedimiento analiza incidentes registrados entre 2020 y 2022 y comenzó después de una denuncia presentada en Francia. La autoridad neerlandesa asumió la investigación porque la sede europea de Uber se encuentra en Países Bajos.
Este sistema responde al mecanismo de ventanilla única del RGPD. Cuando una empresa trata datos personales en varios países de la Unión Europea, la autoridad del Estado en el que se encuentra su establecimiento principal puede dirigir el procedimiento transfronterizo.
La decisión sancionadora está fechada el 17 de agosto de 2026 y fue adelantada por Reuters antes de su confirmación por parte de la autoridad neerlandesa.
Uber recurrirá la multa
Uber ha anunciado que recurrirá la sanción al considerar que la resolución contiene afirmaciones que no se corresponden con sus procedimientos y que la cuantía es desproporcionada.
“Estamos totalmente en desacuerdo con esta decisión y con esta multa desproporcionada”, ha señalado un portavoz de la compañía. Uber afirma que sus políticas actuales incluyen revisiones humanas y mecanismos para que los conductores puedan cuestionar las suspensiones.
La multa no es el primer procedimiento abierto contra la plataforma por la autoridad neerlandesa. En 2024, el organismo ya sancionó a Uber con 290 millones de euros por transferir datos personales de conductores europeos a Estados Unidos sin las garantías que consideraba exigibles. La empresa también recurrió aquella resolución.