Marcos Granda, poseedor de seis estrellas Michelin repartidas entre cinco de sus locales, refuerza su crecimiento empresarial en España con la apertura en febrero de 2027 de “Paula de Marcos”, un concepto culinario renovado que se instalará en Muelle Uno (Málaga), un enclave privilegiado junto al puerto y el Centre Pompidou.
Esta nueva apertura marca la reanudación del plan de expansión del grupo tras cuatro años sin sumar locales. Granda, sumiller y jefe de sala, y no cocinero, impulsa así un modelo gastronómico que toma como referencia la vida de los lobbies de hotel, para configurar un espacio versátil enfocado en la cocina, la coctelería y distintas propuestas culturales.
El establecimiento adopta el nombre de la hija del empresario y fundamenta su carta en el producto de proximidad de Málaga y Andalucía, incluyendo embutidos de Ronda y vinos de la zona. La operativa diaria del espacio recaerá en el equipo ya consolidado del grupo hostelero, manteniendo la estructura interna y prescindiendo de la incorporación de chefs externos.
Seis estrellas Michelin en cinco restaurantes
Con 28 años, en diciembre de 2004, Granda puso en marcha en Marbella su primer proyecto propio: Skina, actualmente con dos estrellas Michelin. Nació como un pequeño restaurante con solo 10 plazas que este año, coincidiendo con su 20 aniversario, ha ampliado su aforo y ha renovado concepto y ubicación, trasladándose a la Milla de Oro marbellí.
En diciembre de 2017, el asturiano abrió Clos Madrid como homenaje a su pasión por el vino, logrando su primera estrella en menos de un año. Dos años más tarde lanzó Ayalga en Ribadesella, en su Asturias natal, dentro del histórico Hotel Villa Rosario. En 2021 consiguió su primera estrella Michelin, convirtiéndose en el primer restaurante situado en un hotel asturiano en recibirla, una etapa que concluirá en enero de 2026, cuando Granda deje de estar vinculado al proyecto.
En 2021 volvió a apostar por la capital con la puesta en marcha de Nintai, concebido como una barra para 12 comensales donde destacan los productos de temporada y de máxima calidad, principalmente pescado y, como única carne, buey de Kobe. Gracias a su propuesta y a maridajes singulares con sake, champagne y té, obtuvo su primera estrella Michelin antes de cumplir un año.
Por su parte, Marcos, en Gijón, surgió como tributo a la cocina tradicional asturiana en un formato muy reducido, con capacidad para 12 personas. Esta propuesta, con un reconocimiento especial a las guisanderas, logró su primera estrella Michelin también antes de alcanzar su primer aniversario.
Con otra estrella de la “guía roja” figura Toki, igualmente en Madrid, donde Granda ofrece una experiencia exclusiva para seis comensales, centrada en la esencia de la cocina japonesa, con el arroz como eje principal y una bodega sobresaliente que lo consolida como uno de los imprescindibles de la ciudad.