Andalucía ha registrado su cuarta muerte por fiebre del Nilo Occidental de 2026. La Junta confirmó el viernes el fallecimiento de un hombre de 84 años, vecino de La Puebla del Río, que estaba ingresado en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla con un cuadro neuroinvasivo y presentaba patologías previas.
Tras el fallecimiento, Sanidad ha prorrogado la consideración de área en alerta de La Puebla del Río hasta el 31 de octubre. La medida implica mantener e intensificar la vigilancia y las actuaciones para reducir la presencia de los mosquitos transmisores.
Los casos detectados esta temporada
El balance autonómico recoge 71 casos humanos: 40 leves y 31 graves, entre los que se incluyen los cuatro fallecidos. En total, 35 pacientes han necesitado hospitalización y tres permanecían ingresados al publicarse la actualización.
La Junta señala que las cuatro personas fallecidas eran de edad avanzada y tenían patologías previas. También informa de una presencia abundante de mosquitos hembra transmisores en Isla Mayor y La Puebla del Río durante la última semana.
Los casos diagnosticados no equivalen a todas las infecciones que puedan haberse producido. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades explica que aproximadamente el 80% de las infecciones humanas por este virus no presentan síntomas.
Qué significa que una zona esté en alerta
La declaración busca reforzar la detección de la circulación del virus y las medidas de protección. No significa que todas las personas residentes estén infectadas ni que cualquier picadura vaya a provocar la enfermedad.
En La Puebla del Río, la prolongación de la alerta obliga a mantener la atención sobre el control de los mosquitos y la información a la población. La Junta ha comunicado la situación al Ayuntamiento y a la Diputación de Sevilla para la aplicación de las medidas previstas.
La protección frente a las picaduras sigue siendo importante
El virus se transmite principalmente a través de mosquitos infectados. Los síntomas pueden incluir fiebre, dolor de cabeza y dolores corporales, aunque algunas personas desarrollan enfermedad grave.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos sitúan la prevención de las picaduras como la principal medida de protección. Ante síntomas preocupantes, debe solicitarse valoración sanitaria: una noticia o un mapa de vigilancia no permiten determinar si una persona está infectada.
El nuevo fallecimiento recuerda que la llegada de octubre no cierra automáticamente la temporada de riesgo. La referencia para mantener las precauciones debe ser la vigilancia sanitaria y la actividad del mosquito en cada zona.