La Mesa del Parlament ha confirmado este martes la destitución de la ya exdirectora de gobierno interior, Anna Torné, y ha decidido no admitir a trámite su denuncia por presunto acoso laboral, al considerar que cuando la registró ya no formaba parte de la plantilla de la Cámara, por lo que el protocolo “no aplica” en su situación.
Fuentes parlamentarias han detallado que, al no poderle ser de aplicación el protocolo de prevención, detección, abordaje y resolución de situaciones de acoso psicológico en la administración parlamentaria, Torné deberá recurrir a la vía judicial ordinaria para defender sus reclamaciones.
El relevo se acordó el jueves por la tarde a iniciativa de la secretaria general del Parlament, Clara Marsan, alegando pérdida de confianza en Torné, y la Mesa “asume y comparte” por unanimidad esa propuesta.
Respecto a que el cese se produjera mientras la afectada estaba de baja médica, las mismas fuentes han subrayado que “en ningún caso la baja es el motivo por el que se produce el cese”, sino la pérdida de confianza vinculada a cuestiones de competencias profesionales.
El cargo que ocupaba la exdirectora de gobierno interior es un puesto de alta dirección de confianza (sin plaza obtenida por concurso) y, tras su destitución, la posición quedará sin cubrir.
“TRATO DESPECTIVO”
Torné explicó en declaraciones a Europa Press que llevaba tiempo preparando la denuncia junto a sus abogados y que su presentación se produjo el mismo jueves en que recibió la comunicación formal de su cese.
Sostuvo haber padecido un “trato despectivo” en las reuniones y que, desde junio, empezó a percibir que dejaban de contar con ella en esos encuentros y que era apartada de sus responsabilidades.
La denunciante afirmó que había sufrido acoso por parte de la secretaria general en los últimos meses, motivo por el que se encontraba de baja médica.