El euríbor ha cerrado agosto de 2026 en torno al 2,95%, por encima del 2,855% registrado en julio, y alcanza así su nivel más alto desde septiembre de 2024. El índice al que están referenciadas buena parte de las hipotecas variables en España encadena su segundo mes consecutivo de subidas después del ligero descenso registrado en junio.
El incremento tiene consecuencias para los hogares que deban revisar próximamente su préstamo. En agosto de 2025, el euríbor se encontraba en el 2,114%, más de ocho décimas por debajo del nivel actual. La diferencia también es considerable frente a febrero de 2026, cuando la referencia mensual se situó en el 2,221%.
Para una hipoteca de 150.000 euros a 25 años y con un diferencial de un punto porcentual sobre el euríbor, Roams calcula que una revisión anual supondría pagar alrededor de 65 euros más al mes, unos 780 euros adicionales al año. En una actualización semestral, el incremento estimado por el comparador se sitúa en unos 58 euros mensuales.
Por qué no todas las hipotecas subirán lo mismo
Estas cantidades son orientativas y no pueden trasladarse directamente a todos los préstamos variables. El efecto de la subida del euríbor depende del capital que quede pendiente de amortizar, el plazo restante, el diferencial contratado con la entidad financiera y la periodicidad establecida para revisar el tipo de interés.
Las hipotecas utilizan habitualmente el sistema de amortización francés. Con este método, durante los primeros años de vida del préstamo una mayor parte de la cuota corresponde a intereses, mientras que progresivamente aumenta el peso de la devolución del capital.
Un hipotecado que quiera reducir su exposición a futuras variaciones del euríbor también puede estudiar un cambio de las condiciones del préstamo, ya sea mediante una modificación con su propia entidad o trasladando la hipoteca a otro banco. La operación y sus posibles costes dependerán de cada contrato y del procedimiento utilizado.
El euríbor ha pasado del 2,221% de febrero a rozar el 3% en agosto
La evolución de 2026 muestra un claro cambio respecto a los niveles alcanzados a comienzos de año. El euríbor se situó en el 2,221% en febrero y posteriormente avanzó hasta el 2,565% en marzo. En julio alcanzó el 2,855% y agosto ha vuelto a elevar la referencia hasta aproximadamente el 2,95%.
El avance mensual ha venido acompañado además de jornadas en las que el indicador diario ha superado la barrera del 3%. El 21 de agosto alcanzó el 3,003%, una referencia que volvió a tocar al terminar el mes.
La evolución diaria no determina directamente la cuota de una hipoteca. Para las revisiones se utiliza la referencia mensual correspondiente prevista en el contrato, por lo que son las diferencias frente al mismo mes del año anterior o frente a seis meses antes las que resultan especialmente relevantes para quienes actualizan su préstamo.
La inflación vuelve a aumentar la presión sobre el BCE
La evolución del euríbor coincide con un nuevo repunte de la inflación y con la atención del mercado puesta en los próximos movimientos del Banco Central Europeo (BCE). La institución elevó en junio sus tres tipos de interés oficiales en 25 puntos básicos, situando la facilidad de depósito en el 2,25%, las operaciones principales de financiación en el 2,40% y la facilidad marginal de crédito en el 2,65%.
En julio, sin embargo, el Consejo de Gobierno del BCE decidió mantener sin cambios esos tres tipos oficiales. La institución continúa condicionando sus decisiones a la evolución de los datos y de las perspectivas de inflación, sin comprometer previamente una trayectoria concreta para los tipos.
El contexto se ha complicado con el último dato de precios en España. El indicador adelantado del INE sitúa la inflación anual en el 4,3% en agosto, siete décimas por encima del 3,6% de julio. La inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, disminuye en cambio una décima y queda en el 2,9%.
Los carburantes impulsan el IPC de agosto
El INE señala entre los factores que explican el repunte de la inflación a los combustibles y lubricantes para vehículos personales, cuyos precios aumentaron en agosto mientras que en el mismo mes de 2025 habían descendido. También influyeron, aunque en menor medida, los alimentos y bebidas no alcohólicas, que bajaron menos que un año antes.
La evolución de los precios energéticos es especialmente relevante para las expectativas sobre los tipos de interés. Un encarecimiento persistente de la energía puede trasladarse a los costes de producción y transporte y dificultar el regreso de la inflación hacia el objetivo del 2% del BCE.
Este escenario ayuda a explicar por qué los mercados siguen con atención cada nueva señal de política monetaria. El euríbor refleja las expectativas sobre los tipos de interés y puede anticipar movimientos antes de que el Banco Central Europeo adopte formalmente sus decisiones.
El 3% vuelve a convertirse en una referencia para el euríbor
Laura Martínez, portavoz del bróker hipotecario iAhorro, considera que el comportamiento reciente del indicador refleja precisamente esas expectativas. "El euríbor está adelantando un endurecimiento del precio del dinero por parte del BCE. El mercado se mueve más rápido que los bancos centrales, que aún no han confirmado si habrá nuevas subidas de los tipos de interés", señala.
Pablo Vega, experto en finanzas de Roams, apunta igualmente a la importancia de las señales que pueda transmitir el BCE sobre sus próximos pasos. A su juicio, el mercado no estará pendiente únicamente de la próxima decisión sobre los tipos, sino también de las expectativas que se generen sobre las reuniones posteriores.
Agosto termina así con el euríbor de nuevo muy cerca del 3% y claramente por encima de los niveles de hace un año. Para los hogares con hipotecas variables que tengan que actualizar ahora su préstamo, esa diferencia se traducirá en cuotas más elevadas, aunque el impacto concreto dependerá de las condiciones de cada crédito.