Garamendi denuncia el sesgo político de la huelga general y advierte de que podría ser ilegal

Garamendi carga contra la huelga general por su sesgo político, duda de su legalidad y acusa al Gobierno de usar la vivienda como arma electoral.

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El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi Elena Fernández - Europa Press

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El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha arremetido este martes contra la huelga general convocada para este otoño por CCOO, UGT y el Sindicato de Inquilinas, al considerar que tiene un “claro componente político y electoral” y al sostener que incluso podría vulnerar la legalidad.

En declaraciones a Onda Cero recogidas por Europa Press, ha señalado que las organizaciones convocantes “han tenido que buscar el encaje para ver dónde meten lo laboral”, ya que, según ha subrayado Garamendi, no se trata de un conflicto estrictamente laboral.

Por ello, el líder de la patronal ha cuestionado la cobertura jurídica de esta herramienta de presión, recordando que “la ley dice que una huelga sólo tiene sentido cuando hay un conflicto laboral” y defendiendo que no concurre esa circunstancia. También ha criticado que se pretenda cargar sobre las empresas la responsabilidad de la situación del mercado de la vivienda.

“La realidad es que llevamos ocho años de gobierno, la realidad es que nosotros estamos hablando del problema de la vivienda desde hace mucho tiempo, porque es verdad que hay un problema real de la vivienda, y la realidad es que parece que nadie tiene ninguna culpa o responsabilidad sobre lo que había que haber trabajado durante todos estos años, como la falta de viviendas, y parece que la culpa vuelve a ser de los empresarios”, ha lamentado.

Garamendi ha considerado además atípica la orientación de la protesta. “Parece que se monta una huelga general contra la oposición, no contra el Gobierno”, ha ironizado, recordando que, históricamente, las huelgas generales se han dirigido contra la actuación del Ejecutivo y que, en esta ocasión, sus argumentos “tienen su aquel”.

El máximo responsable de la CEOE ha entrado también a valorar el perfil de una de las entidades convocantes y ha precisado que el Sindicato de Inquilinas es en realidad “una asociación, no un sindicato”.

“A ver, que es muy respetable una asociación, que defienda lo que tengan que defender, pero yo quiero aclarar que eso no es un sindicato. Un sindicato es otra historia, como es el caso de CCOO y UGT”, ha puntualizado, si bien ha añadido que, en esta ocasión, considera que las centrales sindicales “están fuera de tono”.

Los agentes sociales y la paz social en plena precampaña

En el actual escenario de precampaña para las elecciones del 29 de noviembre, Garamendi ha apelado a la moderación y a preservar el diálogo social. Ha pedido que, “si algo tenemos algunos que hacer, especialmente los agentes sociales, es marcar la tranquilidad, la estabilidad y nuestra responsabilidad de la paz social, que es la clave, y no calentar la calle para dividir”.

El dirigente empresarial ha reivindicado el papel institucional que la Constitución otorga a los agentes sociales y ha subrayado que “la mejor infraestructura en sociedad es la paz social”. Por este motivo, ha rechazado la huelga anunciada, argumentando que carece de motivos sólidos y recordando que aún no se conocen ni las fechas ni los detalles concretos de su desarrollo.

Al ser preguntado por la posibilidad de que la convocatoria pueda ser ilegal, Garamendi ha contestado que “perfectamente”. “Sólo faltaba que las empresas pequeñitas encima tengan que pagar la fiesta”, ha añadido.

Críticas al uso electoral de los decretos de vivienda

En paralelo, el presidente de la CEOE ha censurado al Gobierno por su intención de aprobar los decretos de vivienda un día después de la disolución de las Cortes “aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid”, y por volver a utilizarlos “como arma política en una campaña electoral”.

“El Parlamento está para lo que está, y yo creo, te podría gustar el que había o no, pero un respeto a lo que ha habido. Cuántas normas, por ejemplo, no nos han gustado, que se han aprobado. El mismo Parlamento, y no por ello se ha disuelto. Lo digo porque claro, esto no me vale, la democracia está para soportarnos entre todos, para aguantarnos y para aceptar las medidas que se toman en un Parlamento legítimo”, ha concluido.