Vodafone España ha canalizado 970.174 kilos de dispositivos de sus clientes hacia la reutilización o el reciclaje durante el ejercicio 2025-26, de acuerdo con los datos incluidos en su informe de sostenibilidad.
Esta cantidad pone de manifiesto el progreso de la operadora en la gestión de los equipos de sus usuarios mediante programas centrados en la reutilización, reparación y reciclaje, en sintonía con los principios de la economía circular.
Al no dedicarse a la fabricación de terminales, la compañía orienta su estrategia a impulsar modelos de negocio que fomentan la reutilización, reparación y reciclaje de aparatos, ayudando a alargar su vida útil y a recuperar materiales. Para ello aplica una política de residuos que prioriza estas prácticas, trabajando con gestores que cumplen los requisitos legales y con sistemas de control para garantizar el tratamiento correcto de los residuos peligrosos.
A lo largo del ejercicio, la compañía recuperó cerca de un millón de equipos de banda ancha fija y televisión, de los que aproximadamente un 75% se destinó a nuevas altas tras pasar por procesos de recuperación y reutilización.
Este esfuerzo se complementa con su servicio de recompra de dispositivos en buen estado a cambio de descuentos, que se articula mediante acuerdos con empresas especializadas. Gracias a ello, se ponen en el mercado terminales reacondicionados en otros países, lo que facilita el acceso a la tecnología a un coste más bajo y contribuye a disminuir tanto la necesidad de fabricar nuevos equipos como el consumo de materias primas asociado.
Reparación de terminales y emisiones evitadas en la red
Por otro lado, la operadora ha reparado 50.008 terminales, 'tablets', 'smartwatches' y otros dispositivos.
Los usuarios pueden utilizar este servicio en cualquier tienda Vodafone o solicitarlo en su propio domicilio, con la posibilidad de disponer sin coste de un equipo de sustitución durante los aproximadamente cinco días laborables que dura la reparación --siete días en Canarias--. Esta opción se refuerza con el seguro “Vodafone Care” frente a daños accidentales o robo mediante una cuota mensual.
En el ámbito de la red, Vodafone forma parte de “Asset Marketplace”, una solución de negocio basada en la economía circular que facilita la venta y reutilización de equipos de red, antenas, bastidores y repuestos.
Además de reducir inversiones, generar ingresos y acortar plazos de entrega, esta plataforma permitió evitar una emisión estimada de 1.369 toneladas de CO2 equivalente durante el ejercicio 2025-26, según la metodología de cálculo empleada.
Asimismo, cuando los dispositivos dejan de funcionar y no pueden ser reutilizados, se envían a reciclaje mediante sus servicios de recompra, posventa o logística, siguiendo los procedimientos establecidos.
Menos plástico en tarjetas SIM y embalajes
En el capítulo de reducción de materiales, la operadora continúa avanzando en la eliminación de las SIM de plástico gracias a la eSIM digital, disponible desde este año también para clientes de prepago y compatible con un amplio abanico de dispositivos.
De igual forma, ha recortado a la mitad la cantidad de plástico utilizada en las SIM físicas (“Half-SIM”) respecto al formato anterior y ha seguido desplegando las “Eco-SIM”, fabricadas con plástico reciclado.
En lo referente al embalaje, Vodafone mantiene medidas como la retirada de las bolsas de mensajería para el envío de tarjetas SIM, el empleo de bolsas de protección con menor gramaje de plástico y la eliminación de los alambres plásticos de sujeción de cables y cargadores.
Para el empaquetado de los dispositivos recogidos se recurre a materiales reutilizables, como las cajas tipo “korrvy” con plástico reciclado, que fijan el producto sin necesidad de material de relleno adicional.
Por último, la operadora colabora con otros operadores en “Eco Rating”, un sistema sectorial que evalúa el desempeño ambiental de los teléfonos móviles y ayuda a los consumidores a comparar las características ambientales de los distintos terminales. Además, incorpora en la homologación de equipos la verificación de que los fabricantes cumplen la normativa nacional sobre aparatos eléctricos y electrónicos.