Dos pilotos de un avión de combate F-4 Phantom II de la Fuerza Aérea Helénica han perdido la vida este sábado al estrellarse su aparato durante una exhibición aérea celebrada en la base de Tanagra. Según las primeras informaciones, los tripulantes no habrían tenido margen para accionar el sistema de eyección antes del impacto.
El siniestro ha tenido lugar en el contexto de la Semana de la Aviación de Atenas, mientras el caza biplaza ejecutaba maniobras de demostración incluidas en un espectáculo muy concurrido.
Hasta la zona se han desplazado de inmediato dotaciones de bomberos y varios equipos sanitarios, que han trabajado en la extinción del fuego y en el aseguramiento del perímetro. Pese a la espectacularidad del accidente, no se han registrado víctimas entre el público ni daños personales adicionales.
Testigos que presenciaban la exhibición relatan que la aeronave chocó primero contra un poste de una línea eléctrica situado en una colina cercana y, a continuación, impactó contra un pino. Los restos del avión han quedado esparcidos a lo largo de una franja de unos 500 metros.
Tras conocerse el accidente, el ministro de Defensa, Nikos Dendias, ha abandonado con urgencia Tesalónica, donde tenía previsto asistir a la Feria Internacional de Tesalónica, para regresar a Atenas y seguir la evolución de la investigación. El presidente griego, Konstantinos Tasoulas, también ha interrumpido su agenda en Modona para volver a la capital.