El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha colocado este viernes en el centro de sus sanciones al banco Misr, la segunda mayor entidad financiera de Egipto, al anunciar que trabaja para bloquear a su filial en Emiratos Árabes Unidos el acceso al sistema financiero estadounidense por sus presuntos vínculos comerciales con Irán. Se trata de la primera acción económica de gran alcance desde que el presidente Donald Trump proclamara hace unos días una “guerra económica” contra Teherán.
En concreto, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), dependiente del Tesoro, ha planteado una nueva normativa destinada a revocar a la filial de Misr en Emiratos Árabes Unidos “las relaciones de corresponsalía bancaria con instituciones financieras estadounidenses”.
Según el Tesoro, esta entidad se ha convertido en “un eje financiero fundamental para el régimen” iraní. Entre enero de 2024 y junio de 2026 “procesó aproximadamente 1.800 millones de dólares (1.550 millones de euros) para 103 empresas que podrían formar parte de redes bancarias en la sombra iraníes”.
Las autoridades de Washington sostienen que entre los clientes de la sucursal emiratí de Misr se encuentran compañías “pantalla utilizadas por el Ministerio de Defensa de Irán y la Guardia Revolucionaria para eludir las sanciones estadounidenses, así como para blanquear dinero en nombre del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei”.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha explicado que esta propuesta se enmarca en su objetivo de “cortar todos los hilos económicos” de Irán, y ha remarcado que Estados Unidos ya había avisado de que castigaría a cualquier entidad o país que prestara apoyo económico a Teherán.
“Banco Misr EAU decidió descubrirlo por las malas y, hoy, estamos dando el primer paso para hacerle rendir cuentas por su continuo y atroz apoyo al régimen iraní”, ha señalado Bessent al anunciar el inicio del proceso sancionador.
Con esta iniciativa, ninguna institución financiera con sede en Estados Unidos podrá canalizar ni autorizar operaciones en las que participe Misr EAU, lo que a efectos prácticos la expulsaría del circuito bancario estadounidense.
Paralelamente, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ha impuesto sanciones al director de la sucursal de Banco Melli en Dubái, Reza Mohamad Taeedi, al que acusa de facilitar transacciones por “miles de millones de dólares” a través de cuentas vinculadas a la Guardia Revolucionaria iraní, permitiendo a esta fuerza militar operar tanto dentro como fuera del país centroasiático.
La OFAC ha aplicado una medida similar contra Kameng Trading Limited, una sociedad “pantalla” registrada en Hong Kong, acusada de participar en operaciones de blanqueo de capitales para una casa de cambio iraní que ya había sido sancionada previamente por Washington.