El presidente del Parlamento iraní y jefe del equipo negociador, Mohamed Baqer Qalibaf, ha defendido este viernes la necesidad de articular un “plan” frente a las “crueles sanciones” impuestas por Estados Unidos, después de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, advirtiera de una posible guerra económica.
Qalibaf, de visita oficial en Irak, ha subrayado que “si se observan los recursos y las materias primas de los países musulmanes, se darán cuenta de que nuestros enemigos vienen a saquearlos, por lo que debemos prepararnos para afrontar sanciones severas para poder superar esta situación”.
En esta línea, ha reclamado que el país esté “preparado” para este escenario y ha instado a las autoridades iraquíes a “cooperar” con Teherán a medida que se intensifica el conflicto en Oriente Próximo, según ha informado la televisión estatal iraní.
El dirigente ha insistido en que “los intentos de los enemigos de dividir a Irán e Irak solo fortalecerán los lazos”, antes de remarcar que ambos Estados “no permitirán que potencias extranjeras determinen su futuro”. A su juicio, las dos naciones “fueron dos naciones que negaron a convertirse en una nota al pie de página en las narrativas de otros”.
“No permitieron que nuestro destino se escribiera en las capitales occidentales”, ha añadido, al tiempo que ha puesto en valor que Irán e Irak han colaborado para “establecer la seguridad y ahora deberían unirse para lograr la prosperidad y el desarrollo económico”, además de “impulsar proyectos para mejorar las condiciones de vida y reducir la influencia extranjera”.