Las autoridades sirias han informado este viernes de que el gaseoducto de Jibsé ha vuelto a operar con normalidad, después de la explosión registrada el pasado lunes como consecuencia de “un acto de sabotaje”.
La empresa estatal de petróleos siria ha indicado en un comunicado difundido en redes sociales que “los cuadros de la Compañía Siria de Petróleo completaron la reparación de la línea de gas de Jibsé, que fue objeto de un acto de sabotaje hace unos días en la zona de Al Shalaula en Deir ez Zor”, subrayando además que las labores se realizaron en “tiempo récord”.
La compañía ha precisado que los trabajos de reparación han consistido en sustituir un tramo afectado de 18 metros de largo y 16 pulgadas de diámetro (unos 40 centímetros), “antes de devolver la línea al servicio y reanudar el bombeo de gas”.
El gaseoducto de Jibsé, situado en la zona de Al Shalaula, fue “objeto de un acto de sabotaje” en el que “se utilizó un artefacto explosivo contra una válvula de seccionamiento de la línea”, según recordaron las autoridades de Damasco, que por el momento no han aclarado oficialmente el origen de la detonación y mantienen abierta la investigación sobre lo ocurrido.