El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha atribuido este viernes a “causas plurales” la llegada masiva de 72.000 personas a Ceuta, descargando de responsabilidad a Marruecos por una crisis que, según ha recalcado, no anticipó “nadie”. Del mismo modo, ha evitado señalar al CNI, al CIFAS o a los servicios de información de la Policía Nacional, la Guardia Civil y el servicio exterior de la Unión Europea.
“Los servicios de información del Estado siempre funcionan, yo no he responsabilizado nunca a ningún servicio de información, sean CNI, CIFAS, Policía Nacional o Guardia Civil”, ha defendido Marlaska durante su intervención de réplica en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, frente a las críticas de varios grupos que apuntaban a Marruecos y reclamaban aclaraciones sobre los avisos del CNI.
“Claro que había preocupación, pero como había el año pasado”, ha proseguido, detallando que entre esas “causas plurales” se incluyen “bulos en las redes, utilización indebida de la interpretación de una sentencia --del Tribunal Supremo-- o desinformaciones sobre el estado y seguridad de la frontera”, recordando además que continúa abierta una investigación sobre lo ocurrido.
Reconocimiento a la “contención” de Marruecos
Marlaska ha vuelto a poner en valor la tarea de “contención” que Marruecos viene desempeñando desde hace años, también durante el pasado mes de julio. Tras las alusiones de distintos portavoces a la petición de perdón de la ministra de Defensa, Margarita Robles, el titular de Interior ha subrayado que él también está dispuesto a reconocer fallos.
“Admito todos los errores que pueda tener, no vengo a justificarme, expongo los hechos”, ha manifestado, insistiendo inmediatamente después en que nadie previó la magnitud de la crisis en Ceuta. “Que lo del 30 alguien lo veía o lo decía, no es cierto”, ha reiterado, en relación con los avisos recibidos por Interior, que ha equiparado a los de años anteriores sobre intentos de entrada a nado en la ciudad autónoma.
En sintonía con lo expresado por otros ministros, Marlaska ha sostenido que, de haber dispuesto de datos concretos sobre una entrada masiva, se habrían adoptado medidas diferentes. “¿Me quieren decir que no se hubiera elevado razonablemente en la forma que todos podemos entender? ¿Me lo están diciendo? ¿Esto es serio?”, ha planteado, evocando el precedente de la crisis de Ceuta de 2021.
Advertencias previas y datos sobre las interceptaciones
“Lo que se hablaba en esos informes, como otros años, era de inmigración, de la diferencia económica como factores catalizadores de la inmigración irregular o de actuación de redes”, ha explicado Marlaska, admitiendo también que existían avisos relacionados con la sentencia del Tribunal Supremo que impedía las devoluciones por mar, lo que llevó al Ministerio a empezar a aplicar medidas preventivas.
“Pero también se hablaba de la labor fundamental de contención de Marruecos”, ha añadido el ministro, que ha aportado cifras como que, hasta la crisis del 30 de julio, las autoridades marroquíes habían frenado 1.026 intentos de entrada a nado en Ceuta y efectuado 2.857 interceptaciones. Ha precisado que son datos inferiores a los de 2024, año en el que se llegó a registrar más de mil personas intentando entrar a nado en una sola jornada.
“Las interceptaciones de Marruecos son muy superiores; querer inferir que pasemos a 72.000 me parece que no puede realizarse”, ha insistido, remarcando que el 30 de julio accedieron más personas por el espigón que por el mar.
El ministro también ha desmentido que los directores adjuntos operativos y otros mandos generales o comisarios de seguridad ciudadana o de extranjería no se hayan desplazado a Ceuta. Además, ha avanzado que ya está en marcha una “gratificación extraordinaria” para las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado desplegados en la ciudad autónoma, una medida que ha recordado que no es inédita, puesto que ya se aplicó en otras emergencias como la dana de Valencia del año 2024.