La batalla política por el modelo educativo se ha reactivado tras conocerse los peores resultados obtenidos por España en el Informe PISA. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha responsabilizado directamente al Gobierno y ha calificado el resultado como un "suspenso absoluto de Sánchez", mientras el PSOE reconoce que el diagnóstico es "preocupante", pero rechaza reducirlo a una única ley o administración y reclama una reflexión conjunta.
La discusión parte de unos datos difíciles de esquivar. El Informe PISA 2025 sitúa a España en 477 puntos en ciencias, 451 en lectura y 457 en matemáticas, por debajo de la media de la OCDE en las tres competencias. Frente a la edición de 2022, España pierde 8 puntos en ciencias, 23 en lectura y 16 en matemáticas. El propio Ministerio admite que el retroceso se ha producido también en el conjunto de la OCDE, pero que ha sido más acusado en España.
En esta edición participaron 956 centros y cerca de 30.000 alumnos españoles de 15 y 16 años, de los que el 77% cursaba 4º de ESO. Es también la primera evaluación de esta magnitud realizada sobre una generación que ha cursado buena parte de su trayectoria bajo el currículo aprobado con la LOMLOE, aunque ese hecho por sí solo no permite establecer que la ley sea la causa del descenso.
Feijóo señala directamente a Sánchez
El presidente del PP ha colocado la responsabilidad política en el Ejecutivo. Para Alberto Núñez Feijóo, el informe constituye "el primer examen a la legislación educativa de Sánchez" y el resultado es "un suspenso absoluto".
"Tenemos que volver a reformar el sistema educativo, pero no con reformas ideológicas, sino con reformas basadas en la evidencia", ha defendido en una entrevista en Espejo Público.
Feijóo considera que España sufre un "fallo sistémico" y propone revisar el modelo educativo para "llenar de formación las aulas y no de ideología", recuperar la autoridad del profesor y volver a diferenciar claramente entre aprobar y suspender.
El argumento del líder popular dirige así el debate hacia la LOMLOE, aprobada a finales de 2020, y anticipa que el PP planteará una nueva reforma educativa si llega al Gobierno.
El PSOE admite que "algo no estamos haciendo bien"
El tono dentro del PSOE ha sido distinto al empleado por el Gobierno para defender su política educativa.
El portavoz socialista en el Congreso, Patxi López, ha reconocido que el resultado es "preocupante" y ha admitido que "algo no estamos haciendo bien", aunque ha pedido que el debate no se convierta en un intercambio de responsabilidades entre partidos.
"La solución tiene que ser colectiva y compartida, porque nos va el futuro en ello", ha afirmado.
López ha recordado que buena parte de las competencias educativas corresponden a las comunidades autónomas y ha pedido ampliar el diagnóstico más allá de la legislación educativa. Entre los factores que propone estudiar figura el impacto del "uso masivo y permanente" de móviles y tabletas sobre los hábitos de lectura y aprendizaje.
La intervención del portavoz socialista introduce un reconocimiento político relevante: aunque evita responsabilizar específicamente a la LOMLOE, no minimiza el deterioro reflejado en PISA.
Educación descarta que la LOMLOE explique el retroceso
La ministra de Educación, Milagros Tolón, ha rechazado que pueda atribuirse el resultado a la actual ley educativa.
Tolón sitúa el problema central en la comprensión lectora, que considera "la base de todos los problemas", y apunta al cambio de hábitos provocado por las pantallas, las redes sociales y la lectura de mensajes breves.
"Si no comprendes bien al leer, no se hará bien un problema de matemáticas", ha defendido.
La tesis del Ministerio encuentra parte de su apoyo en el análisis realizado por la propia OCDE. El responsable de coordinación de PISA, Tue Halgreen, ha señalado que el deterioro lector resulta especialmente visible cuando los alumnos se enfrentan a textos más largos y ha relacionado la evolución de la última década con los nuevos hábitos digitales y una lectura más fragmentada.
Educación recuerda, al mismo tiempo, que el retroceso no es únicamente español. El rendimiento ha caído también en el promedio de la OCDE, aunque la caída registrada en España ha sido más intensa.
Sumar pide más inversión y "hacer más sexy la lectura"
Sumar comparte parte del diagnóstico sobre la pérdida de hábitos lectores, pero desplaza el debate hacia los recursos destinados a la educación pública.
Su portavoz en el Congreso, Verónica Barbero, sostiene que PISA refuerza la necesidad de "invertir en la educación pública", mejorar los contenidos y garantizar condiciones laborales adecuadas para el profesorado.
Desde Más Madrid, Tesh Sidi ha relacionado el deterioro de la comprensión lectora con la expansión de la digitalización y ha defendido la necesidad de "hacer más sexy la lectura" y adaptar el sistema educativo a una sociedad en la que redes sociales, algoritmos e inteligencia artificial compiten permanentemente por la atención de los menores.
Sidi se distancia, sin embargo, de las soluciones basadas únicamente en prohibir dispositivos. Su propuesta pasa por formar a los alumnos para desenvolverse en el entorno digital y utilizar también la propia tecnología como herramienta educativa.
El diputado de Compromís Alberto Ibáñez ha pedido "mucha cautela" antes de establecer conclusiones y ha insistido en que las comunidades autónomas necesitan recursos suficientes para gestionar sus sistemas educativos.
Vox acusa al Gobierno de destruir el "ascensor social"
Vox ha utilizado el informe para lanzar una acusación todavía más dura contra el Ejecutivo.
Su portavoz parlamentaria, Pepa Millán, sostiene que los resultados muestran el fracaso de las políticas educativas de los últimos gobiernos y acusa al actual Ejecutivo de haber sido el que más se ha "afanado en cargarse el ascensor social de la educación pública".
Millán atribuye el deterioro al "adoctrinamiento" y la "politización" y acusa al Gobierno de tener el "afán de hacer a los españoles cada vez más ignorantes".
Vox ha anunciado que pedirá explicaciones a la ministra de Educación y presentará su propia alternativa educativa.
Un debate político que PISA no resuelve por sí solo
El choque entre partidos gira en buena medida alrededor de la pregunta de quién es responsable del retroceso. El PP y Vox lo vinculan directamente con las políticas del Gobierno y la LOMLOE; el Ejecutivo pone el foco en transformaciones sociales y tecnológicas; el PSOE añade la responsabilidad de las comunidades autónomas y Sumar reclama más financiación de la red pública.
Los datos de PISA permiten constatar el deterioro, pero no establecen una relación causal que permita atribuir los resultados a una única ley educativa.
Hay, además, elementos que complican cualquier lectura exclusivamente partidista. España se sitúa por debajo de la OCDE en rendimiento, pero el propio informe destaca una brecha socioeconómica menor que la media internacional, altos niveles de pertenencia al centro y niveles de perseverancia superiores al promedio de la organización.
La cuestión sobre la que sí coinciden Gobierno y oposición, con diagnósticos y soluciones distintas, es que los resultados exigen cambios. El próximo campo de batalla será decidir cuáles.