La presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, ha sostenido que la jefa del Ejecutivo foral, María Chivite, “no es ejemplo ni de gestión pública ni de ética política” y ha reiterado que “Navarra juzgará a Chivite por haber destrozado los servicios públicos, asfixiarles a impuestos y ser connivente con la corrupción”.
En una nota remitida a los medios, Ibarrola ha reprochado a Chivite que “tener a 25.000 navarros esperando una vivienda protegida y a 68.000 una cita médica no es defender a la mayoría social y estar con la gente. Que salga a la calle y se lo diga a las familias que sufren esta situación, a los jóvenes que no pueden emanciparse, a los más vulnerables que no van a poder optar a un alquiler por sus nefastas medidas o a quien sufre la larga espera para que se valore su discapacidad”.
En esta línea, ha insistido en que “la mayoría social no está con Chivite ni comparte la manera de estar con la gente que pregona. Tras casi 8 años de presidenta ya hemos visto cuál es su peculiar manera de estar con la gente: además de engordar las listas de espera en todo, un 150% más desde que es presidenta en el caso de la demanda de vivienda protegida, tenemos la peor tasa de emancipación juvenil de la historia, hemos sufrido el mayor desastre educativo en el informe PISA, somos los peores de España en siniestralidad laboral y ha aumentado la inseguridad ciudadana”.
“Navarra no merece seguir estando con la gente al estilo de Chivite y de EH Bildu. Merece un gobierno honrado y que sí resuelva sus problemas con otras políticas que garanticen servicios tan esenciales como la sanidad, el acceso a la vivienda o la seguridad”, ha señalado la dirigente regionalista.
Ibarrola ha augurado igualmente que “Navarra juzgará a Chivite por haber destrozado los servicios públicos, asfixiarles a impuestos y ser connivente con la corrupción”. A este respecto, ha subrayado que “Belate ha sido una obra ilegal adjudicada presuntamente a Cerdán y a las cloacas del PSOE, la única gran obra a la que ha hecho frente y que apesta a corrupción, porque ni Canal de Navarra ni TAV en esta legislatura”.
Para concluir, ha pedido a la presidenta que “que deje de estar así con la gente. Chivite no es ejemplo ni de gestión pública ni de ética política. Es evidente que Navarra necesita un cambio, que Chivite está en tiempo de descuento y que hay una mayoría social que quiere dar paso a un partido como UPN que es garantía, como así lo ha demostrado cuando ha gobernado, de dar soluciones a los problemas en los que Chivite les ha metido”.