La ministra de Sanidad, Mónica García, ha reiterado que el Proyecto de Ley de Estatuto Marco constituye “la primera piedra para empezar a mejorar algo que nadie se ha atrevido a mejorar en 23 años”, en referencia a la situación laboral de los profesionales sanitarios.
En su intervención en la Cámara Alta, y respondiendo a una interpelación de la diputada del Partido Popular (PP), Rosa María Romero, sobre la situación sanitaria en España, García ha defendido que “El Estatuto Marco no se dirime, no se enmienda, no se aprueba o no se rechaza en un despacho; se aprueba y se enmienda en el Congreso de los Diputados y aquí también, en el Senado, cuando venga ese texto”, subrayando además que la norma acaba “con las guardias extenuantes de 24 horas”.
La titular de Sanidad ha recordado que, durante sus 22 años de trayectoria profesional, no escuchó “a ninguna autoridad -ni institucional, ni política, ni sindical- hablar de la toxicidad de las guardias de 24 horas”, y ha remarcado que suprimirlas fue su prioridad al llegar al Ministerio. “Las he sufrido en mis carnes”, ha afirmado, al tiempo que ha denunciado “oposiciones cada 10, cada 15 años, como se convocaban en las comunidades que gobierna el PP”.
Ante esta “precariedad”, ha ratificado su compromiso de llevar el texto al Congreso de los Diputados para que los grupos puedan posicionarse y “poder decir de qué están en contra”. En este sentido, ha planteado si el rechazo del PP se debe a que “disminuir un 30 por ciento el horario de las guardias de los profesionales” o a que se obligue a las comunidades autónomas “a garantizar plantillas suficientes”.
Competencias autonómicas y responsabilidad sobre los recursos humanos
En su intervención, García ha apuntado que la situación actual de los sanitarios “es por culpa del Estatuto Marco del año 2003” y ha acusado a las comunidades autónomas gobernadas por el PP de una “dejación de responsabilidad” y una “dejación de funciones a la hora de cuidar a sus profesionales”. Ha recordado que “La planificación, la ordenación, el pago y todo lo que tenga que ver con los recursos humanos es competencia de las comunidades autónomas” y les ha reclamado que la devuelvan “si no la saben ejercer”.
Asimismo, ha señalado que se va a regular el Real Decreto que modifica la relación laboral especial del personal residente, lo que generará la paradoja de que “tendrán aprobados sus derechos y sus mejoras de las condiciones laborales”, mientras el PP podría votar “en contra de la mejora de las condiciones laborales de los profesionales” adjuntos.
Por su parte, Rosa María Romero ha rechazado los planteamientos de la ministra y ha asegurado que “no debería seguir ni un minuto más” al frente de Sanidad. Ha denunciado que “Tenemos un déficit de profesionales sanitarios que ha sido incapaz de resolver” y “listas de espera en niveles extraordinariamente preocupantes por su responsabilidad directa”, añadiendo que los sanitarios y los sindicatos están “movilizados en pie de guerra” y mantienen una huelga que se prolonga desde hace más de un año.
La diputada del PP ha admitido que es necesario actualizar el Estatuto Marco, pero ha recalcado que el “problema” es que se ha tramitado “de espaldas a los profesionales, a los representantes sindicales, a las comunidades autónomas” y ha incidido en que la norma “tampoco cuenta con el apoyo de la mayoría parlamentaria”.
Debate sobre la crisis sanitaria y migratoria en Ceuta
En la parte final del debate, Romero ha centrado sus críticas en la gestión de la crisis migratoria en Ceuta y ha exigido explicaciones sobre los refuerzos de personal sanitario anunciados para afrontarla. “Con esta crisis en Ceuta y con su pésima gestión en Sanidad, ha demostrado su incapacidad, su negligente gestión al frente del Ministerio de Sanidad”, ha reprochado a García.
La ministra ha respondido que los datos disponibles “no reflejan colapso”, pese al “lenguaje deshumanizador y racista” que, a su juicio, emplea el PP. Ha relatado que “Hemos visto los partes de Urgencias en los que venían chavales en chanclas, mujeres con sus hijos, niños y niñas, gente con hipotermia, deshidratación y paradas cardíacas”, rechazando así la “invasión” que denuncian los ‘populares’ y defendiendo la actuación de los servicios sanitarios ante la llegada de personas migrantes.