Asaja Córdoba ha mostrado este viernes su satisfacción por la decisión de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) de alargar la campaña de riego, tal y como venía reclamando la organización agraria para mantener el suministro más allá del 30 de septiembre, después de haber expuesto que “la ausencia de precipitaciones y las altas temperaturas hacen necesario prolongar el riego para atender las necesidades de los cultivos”.
Según ha detallado la patronal agraria en un comunicado, tras la reunión del comité permanente de la Comisión de Desembalse, celebrada el pasado 29 de septiembre, la CHG ha resuelto liberar durante el mes de octubre un volumen máximo de 50 hectómetros cúbicos procedentes del Sistema de Regulación General, cuantía que se corresponde con la reserva fijada para este periodo en la última Comisión de Desembalse.
La medida prevé desembalses diarios hasta el 12 de octubre mientras continúe la falta de lluvias. A partir de esa fecha, la planificación se revisará atendiendo a las demandas de riego, al estado general de la cuenca y al comportamiento de las precipitaciones. El Área de Explotación será la encargada de coordinar estas operaciones con los usuarios para abastecer a las distintas comunidades de regantes con la mayor eficacia posible y reduciendo al mínimo las pérdidas de agua.
En lo relativo a las condiciones de uso, únicamente podrán derivar caudales para riego aquellas comunidades que no hayan rebasado las dotaciones máximas autorizadas en la presente campaña, mientras que los riegos extraordinarios quedarán restringidos hasta el 15 de octubre. Las captaciones directas en presas y embalses gestionados por la CHG e integrados en el Sistema de Regulación General se permitirán al margen de la programación de desembalses fijada. En todos los supuestos, será obligatorio respetar los caudales ecológicos fijados en el vigente Plan Hidrológico del Guadalquivir para el tramo del río en el que se ubique cada toma de riego.
El presidente de Asaja Córdoba, Fernando Adell, ha subrayado que esta prolongación del riego es particularmente importante para los cultivos leñosos, como el olivar, el almendro y los cítricos, así como para las siembras de otoño-invierno de hortícolas y cereales. En su solicitud, defendió que el cierre de la campaña debía ajustarse a la evolución de la meteorología y a las necesidades reales del campo cordobés.