El fiscal del departamento de La Paz, en Bolivia, Luis Carlos Torrez, presentó este viernes su dimisión, poco después de que la Policía registrara las instalaciones de la Fiscalía dentro de las pesquisas internas que han derivado en la detención del fiscal general del país, Róger Mariaca, junto a otros altos responsables del Ministerio Público.
Fuentes de la propia Fiscalía han indicado a la cadena de televisión Unitel que Torrez ha dejado el cargo, después de no presentarse en su despacho durante los dos últimos días.
Su renuncia, de la que por ahora no se conocen las razones, se produce mientras agentes policiales mantienen acordonada su oficina en el marco de las actuaciones sobre Mariaca, el fiscal del departamento de Santa Cruz, Alberto Zeballos, y el fiscal superior de Sucre, Martín Irusta Flores, todos ellos arrestados por presunta corrupción y vínculos con el narcotráfico.
Este caso estalla en un contexto en el que Estados Unidos ha incrementado la presión sobre el fiscal general y otros actuales y antiguos altos cargos judiciales de Bolivia, a quienes ha vetado la entrada en su territorio y ha impuesto diversas sanciones.
En concreto, el Departamento de Estado de Estados Unidos acusa a Mariaca de “abusar de posición pública para pedir y aceptar sobornos para facilitar el narcotráfico y ayudar a criminales violentos a evadir la justicia”.
El ministro de Defensa boliviano, Ernesto Justiniano, en la primera reacción del Gobierno de Rodrigo Paz, afirmó que las autoridades del país solicitarían explicaciones a Washington ante la “gravedad” de las acusaciones dirigidas contra los fiscales.