El voto por correo marca la agenda de cara a las elecciones del 29 de noviembre. Las dudas planteadas inicialmente por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el líder de Vox, Santiago Abascal, persisten este jueves mientras desde el PSOE han cerrado filas con un sistema que tachan de "garantista"
La polémica deja además matices dentro del propio Partido Popular. Su portavoz en el Congreso, Ester Muñoz, ha asegurado que entiende que algunos ciudadanos puedan albergar dudas sobre el voto por correo por las “maniobras” que atribuye a Sánchez, mientras el portavoz nacional del partido, Borja Sémper, ha afirmado que confía “plenamente” tanto en el sistema electoral español como en esta modalidad de sufragio.
A la discusión sobre el voto por correo se ha sumado otra distinta pero relacionada con las garantías del proceso electoral: la composición del censo y la situación de los españoles que adquirieron la nacionalidad al amparo de la ley de nietos. El PP ha acudido a la Junta Electoral Central (JEC) para que se pronuncie sobre esta cuestión, mientras Vox también ha presentado iniciativas ante la JEC y el Tribunal Supremo.
Ester Muñoz “entiende” las dudas y el PP acude a la JEC
La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Ester Muñoz, ha asegurado este martes “entender” las suspicacias que puedan existir sobre el voto por correo, aunque ha llamado a los ciudadanos a participar en las elecciones y ha evitado pedir expresamente que no se utilice esta modalidad.
“Yo creo que es normal. Viendo cómo Pedro Sánchez se comporta [...] puede haber gente que tenga dudas”, ha afirmado Muñoz, que ha relacionado esas reservas con las “maniobras” que atribuye al presidente del Gobierno.
La dirigente popular ha asegurado que ella acostumbra a votar presencialmente en León, pero ha dejado la elección en manos de cada elector. “Que la gente vaya a votar y que nadie se quede en casa”, ha reclamado.
Al mismo tiempo, Muñoz ha confirmado que el PP ha presentado un escrito ante la Junta Electoral Central para que se pronuncie sobre el censo electoral que se utilizará el próximo 29 de noviembre.
“Hemos recurrido a la Junta Electoral Central”, ha explicado la portavoz parlamentaria, que ha centrado las objeciones de su partido en la aplicación de la conocida como ‘ley de nietos’ y en los supuestos utilizados para conceder la nacionalidad española.
Sémper reivindica que el sistema es “limpio y garantista”
Frente a esos recelos, el portavoz nacional del PP, Borja Sémper, ha defendido expresamente su confianza en el sistema electoral español y en el voto por correo.
“Yo confío plenamente en el sistema y creo que además el sistema tiene garantías y resortes para defenderlo”, ha señalado Sémper. El dirigente popular ha insistido en que debe mantenerse la confianza en la Junta Electoral Central, que, según ha defendido, “va a hacer su trabajo” y seguirá garantizando que “el sistema español es limpio y es garantista”.
Sémper ha tratado además de rebajar el alcance de las palabras de Ayuso y ha rechazado que dentro del PP se esté poniendo en cuestión el funcionamiento del sistema electoral. A su juicio, las declaraciones de la presidenta madrileña deben interpretarse como una comprensión de las dudas que puedan albergar algunos ciudadanos y no como un cuestionamiento de las garantías electorales.
De esta forma, el PP comparte las dudas sobre determinados aspectos del censo, pero sus dirigentes han mostrado posiciones diferentes a la hora de trasladar esa desconfianza al voto por correo.
Vox mantiene sus sospechas y pide votar presencialmente
Vox ha ido más lejos en sus acusaciones. Su portavoz parlamentaria, Pepa Millán, ha reiterado este martes las sospechas de su partido sobre posibles irregularidades relacionadas con el voto por correo y ha defendido que sus reservas se apoyan en “experiencias previas”.
“Es evidente que tenemos todas las reservas posibles, pero no nos asiste la inventiva cuando hablamos del voto por correo, nos asiste la experiencia”, ha asegurado la dirigente, que ha mencionado investigaciones sobre compra de votos por correo en procesos electorales anteriores.
Vox ha vuelto así a pedir a los ciudadanos que prioricen el voto presencial el próximo 29 de noviembre, una recomendación que el partido ya había trasladado tras conocerse la convocatoria electoral. La formación también ha insistido públicamente este martes en las precauciones respecto al voto por correo.
Rodríguez de Millán ha vinculado además sus sospechas con la composición del censo y con las nacionalizaciones derivadas de la denominada ‘ley de nietos’, que Vox considera que pueden tener consecuencias electorales. Son afirmaciones de la formación que no equivalen a la constatación de un fraude en el proceso del 29N.
La ley de nietos lleva la batalla del censo a la JEC y al Supremo
La polémica sobre el voto por correo coincide con una disputa jurídica diferente sobre quién debe formar parte del censo electoral, especialmente en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA).
El PP ha solicitado ahora un pronunciamiento de la Junta Electoral Central, mientras Vox ya había reclamado a este organismo que tenga en cuenta la suspensión cautelar acordada por el Tribunal Supremo respecto a determinadas inscripciones vinculadas a la denominada ‘ley de nietos’.
La cuestión se ha vuelto especialmente relevante después de la convocatoria de las elecciones, porque el censo que debe utilizarse para el 29N quedó cerrado antes de la resolución cautelar del Supremo. El Alto Tribunal tiene además pendiente resolver el recurso presentado por la Abogacía del Estado contra aquella medida.
Sánchez responde que el sistema es “garantista”
Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido las garantías del sistema electoral español y ha recordado que el voto por correo lleva utilizándose durante numerosos procesos electorales.
El jefe del Ejecutivo ha definido España como un “sistema garantista” y ha recalcado que votar por correo es un derecho ejercido durante años.
Sánchez ha respondido además políticamente a las sospechas expresadas por Ayuso y Abascal. A su juicio, resulta significativo que las dudas aparezcan precisamente entre dirigentes que sostienen que afrontan las elecciones con expectativas de victoria.
“A lo mejor no lo ven tan evidente”, ha afirmado Sánchez, sugiriendo que el cuestionamiento responde a que sus adversarios no dan por seguro el resultado de las elecciones.
El presidente ya había rechazado meses atrás las acusaciones de Abascal sobre un posible amaño electoral, reprochándole que lanzara una acusación de esa gravedad sin aportar pruebas y defendiendo entonces que España dispone de un sistema de votación “transparente y limpio”.
Ayuso, en el origen de la controversia
La polémica se había disparado el lunes, cuando Isabel Díaz Ayuso pidió a los ciudadanos que no utilizaran el voto por correo y expresó sus sospechas sobre posibles “adulteraciones”, vinculando también sus dudas con la evolución del censo.
CLAVES DEL VOTO POR CORREO
- Cómo se solicita. El elector puede pedir el voto por correo desde la convocatoria electoral y hasta el décimo día anterior a la votación. Puede hacerlo presencialmente en Correos, acreditando su identidad, o por vía electrónica mediante los sistemas habilitados por Correos.
- Quién controla el censo. Correos no decide quién puede votar ni confecciona el censo. La solicitud llega a la Oficina del Censo Electoral, que comprueba que el ciudadano está inscrito y expide el certificado correspondiente.
- No se puede votar dos veces. Cuando se acepta la solicitud, queda anotado en el censo que ese elector ha pedido votar por correo, lo que impide que posteriormente pueda votar presencialmente en su mesa electoral. La LOREG establece además que nadie puede votar más de una vez en unas mismas elecciones.
- La documentación se entrega identificando al elector. La Oficina del Censo Electoral remite por correo certificado las papeletas, los sobres y el certificado censal. La recepción debe ser firmada personalmente por el elector previa acreditación de su identidad; si no está en casa, debe recoger la documentación conforme al procedimiento previsto legalmente.
- El voto viaja certificado y queda registrado. Una vez escogida la papeleta, el elector introduce el voto y el certificado censal en el sobre dirigido a su mesa. Correos registra la documentación electoral recibida y ese registro queda a disposición de las Juntas Electorales.
- ¿Es un sistema garantista? La legislación incorpora controles de identidad, certificación censal, trazabilidad del envío, custodia y supervisión de las Juntas Electorales y de las mesas. De hecho, la reforma de la LOREG de 1992 reforzó expresamente el procedimiento para aumentar las garantías sobre la personalidad y el secreto del sufragio e incorporó consecuencias penales para la vulneración dolosa de sus trámites.