Un grupo de colonos israelíes ha acabado este viernes con la vida de un adolescente palestino de 17 años durante un nuevo ataque contra una localidad del sur de Cisjordania, en un contexto de repunte de la violencia ejercida por colonos en las últimas semanas contra comunidades del territorio ocupado.
El Ministerio de Salud palestino ha señalado al joven como Karim Sand Shalalda, que recibió un disparo en el pecho efectuado por un colono en la zona rural de Khirbet Hamroush, situada en las afueras de la localidad de Sair. En el mismo incidente, un palestino de 70 años resultó igualmente herido por arma de fuego. Según ha informado la agencia oficial de noticias palestina WAFA, los colonos también incendiaron una vivienda.
La versión difundida por el Ejército israelí confirma que los colonos participaron en una “marcha no autorizada” en el área y sostiene que varios palestinos lanzaron piedras contra ellos. En ese contexto, un “coordinador de seguridad civil” abrió fuego en el lugar.
El propio Ejército ha reconocido la existencia de “palestinos heridos”, ha criticado los “paseos sin autorización de los colonos” y ha anunciado la apertura de una investigación sobre lo sucedido.