De las palabras a los hechos, pero muy lentamente, como casi todo lo que nace de una estructura supranacional como la europea. A pequeños pasos, el Pasaporte Digital de Producto (DPP, por sus siglas en inglés) va cogiendo forma y permitiendo vislumbrar en lo que se convertirá cuando su aplicación sea plena.
El DPP, regulado en el marco del Reglamento europeo de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR), está concebido como una herramienta para reunir y facilitar el acceso a información relevante sobre los productos a lo largo de su ciclo de vida, desde su fabricación hasta su uso y gestión al final de este. El objetivo es mejorar la trazabilidad y la transparencia de las cadenas de valor y facilitar información sobre aspectos como los materiales utilizados, las características del producto o las posibilidades de reparación, reutilización y reciclaje.
Hasta el momento, Bruselas ya ha establecido nuevas disposiciones sobre la infraestructura común que permitirá registrar los pasaportes y ha publicado las primeras normas armonizadas que definen aspectos técnicos de su funcionamiento. Aunque habrá que esperar para conocer los requisitos específicos de los productos textiles.
Registro europeo del Pasaporte Digital
Uno de los principales pasos recientes se produjo en julio con la aprobación del Reglamento de Ejecución (UE) 2026/1778, que establece las modalidades de aplicación del registro de Pasaportes Digitales de Producto previsto por el Reglamento de Ecodiseño. La norma fue adoptada por la Comisión Europea el 16 de julio y publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea el día siguiente.
La Comisión puso en funcionamiento este registro el 20 de julio, acompañado de un entorno de pruebas, documentación técnica y directrices para ayudar a los operadores económicos a familiarizarse con el proceso. La propia Comisión presenta este paso como un avance para convertir el Pasaporte Digital en una herramienta operativa para las empresas que comercializan productos en el mercado europeo.
El registro se utilizará para aquellos productos para los que la normativa europea establezca la obligación de contar con un Pasaporte Digital. Será la empresa responsable del producto, una vez verificada su identidad, la encargada de registrar el pasaporte en el sistema. Dependiendo de lo que establezca la regulación para cada categoría, este registro podrá corresponder a un modelo de producto, a un lote o a cada unidad individual.
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El registro permitirá identificar y verificar los pasaportes
Dicho registro no está concebido como un repositorio central que almacene toda la información de cada producto. El modelo es descentralizado: los datos detallados del producto permanecen bajo responsabilidad de los operadores económicos, mientras el registro proporciona una infraestructura común para identificar los pasaportes y determinados datos asociados.
En este sistema, los identificadores únicos tienen un papel central. El registro permitirá asociar los pasaportes con esos identificadores y facilitar su consulta y verificación. La normativa establece además mecanismos de acceso para operadores económicos, autoridades nacionales y, cuando corresponda, autoridades aduaneras, con distintos niveles de autorización. La arquitectura incluye también mecanismos de autenticación, gestión de derechos de acceso y seguridad de la información.
Las nuevas normas técnicas fijan cómo debe funcionar el sistema
En paralelo al desarrollo del registro, la Comisión ha dado otro paso relevante con la publicación de seis normas (faltan dos por publicarse) armonizadas para los Pasaportes Digitales de Producto, que cubren diferentes elementos técnicos necesarios para que los pasaportes puedan funcionar de forma homogénea. Entre ellos se encuentran los protocolos de intercambio de datos, los identificadores únicos, los soportes de datos, el almacenamiento y archivo de la información, las interfaces de programación de aplicaciones (API) y la interoperabilidad del sistema.
Las normas armonizadas dan soporte a los requisitos que el Reglamento de Ecodiseño establece en sus artículos 10 y 11: el primero fija las condiciones que debe cumplir el propio Pasaporte Digital, como su vinculación a un identificador único, el uso de formatos abiertos e interoperables o la posibilidad de acceder a sus datos conforme a los derechos establecidos para cada producto; el segundo establece cómo debe funcionar técnicamente el sistema, incluida su interoperabilidad y el acceso gratuito y sencillo para los distintos actores de la cadena de valor y las autoridades competentes.
El textil tendrá que esperar a sus requisitos específicos
Estos avances desplazan el desarrollo del DPP hacia cuestiones cada vez más concretas sobre la forma en que las empresas tendrán que gestionar la información de sus productos. La discusión ya no se centra únicamente en qué información podrá consultar un consumidor, sino también en cómo se identifican los productos, cómo se intercambian los datos entre sistemas, cómo se garantiza su interoperabilidad y cómo pueden verificar esa información las autoridades y otros actores autorizados.
En el sector textil, donde intervienen proveedores de materias primas, fabricantes, distribuidores y otros operadores, la disponibilidad y trazabilidad de la información será uno de los elementos que condicionen la futura implantación del sistema.
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La Comisión Europea prevé para el cuarto trimestre de 2027 la adopción del acto delegado del Reglamento de Ecodiseño que establecerá los requisitos específicos para los productos textiles.
Después de la adopción de los actos delegados del ESPR, los operadores económicos dispondrán de un periodo transitorio de al menos 18 meses antes de que resulten aplicables los requisitos correspondientes.
Qué implicará el nuevo marco para las empresas textiles
Para el sector, el desarrollo de esta infraestructura supone que una parte importante de la preparación para el DPP tendrá que ver con la gestión de la información. Aunque los requisitos concretos para las prendas todavía no estén definidos, las empresas textiles deberán integrarse en un sistema basado en identificadores únicos, intercambio de datos e interoperabilidad entre distintas soluciones tecnológicas.
Con el Pasaporte Digital de Producto, la calidad y disponibilidad de los datos del mismo adquirirán un peso creciente. La trazabilidad de la información a través de la cadena de suministro, la capacidad de relacionar los datos con cada producto o grupo de productos y la adaptación de los sistemas internos serán cuestiones relevantes cuando se concrete el marco específico para textiles.