El presidente del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), Eloi Planes, ha instado este martes a lograr consensos amplios para afrontar los “grandes retos” de España y ha reiterado la disposición de la institución a implicarse activamente en su resolución, en lugar de observarlos “desde la barrera”.
En la clausura del XXIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar, Planes ha puesto en valor la capacidad de las compañías familiares para proponer soluciones con una visión que trasciende el corto plazo de una legislatura, según ha detallado el IEF en un comunicado.
“No queremos mirar los grandes retos de nuestro país desde la barrera. Queremos implicarnos y aportar lo que somos: arraigo, compromiso, capacidad de hacer y voluntad de construir para quienes vienen detrás”, ha afirmado durante su intervención.
Respaldo institucional
El presidente del IEF ha subrayado asimismo el “respaldo institucional” logrado en el encuentro, que ha contado con la participación de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, además de un mensaje de apoyo remitido por el Rey Felipe VI. Ha resaltado que “personas muy distintas han venido a compartir su mirada”, a escuchar y a dejarse escuchar.
“Esa relevancia implica una responsabilidad con nuestras empresas, con nuestras familias y con el país del que formamos parte”, ha señalado, en referencia al papel que desempeñan las empresas familiares en la economía y en la sociedad.
Durante el congreso, los asistentes han respondido a un cuestionario sobre la coyuntura económica y empresarial en España. Los resultados muestran “una mayor cautela” en la percepción de la situación económica general, que los encuestados valoran con un 4,82 sobre 9, por debajo del 5,66 de 2025 y convirtiéndose en la calificación más baja desde 2022, de acuerdo con los datos del IEF.
Perspectivas de ventas, empleo y principales riesgos
Pese a este empeoramiento en la nota global, el 61% de las empresas presentes en el congreso (el mismo porcentaje que el año anterior) prevé incrementar sus ventas en 2027. Sin embargo, solo el 35% anticipa aumentar su plantilla, frente al 39% registrado en 2025, mientras que el 14% estima que la reducirá, el porcentaje más elevado desde 2020.
Los empresarios sitúan la falta de profesionales cualificados como el riesgo más relevante para la competitividad, con un 69%. A continuación, señalan el absentismo laboral (66%) y la burocracia (62%) como ámbitos en los que consideran más urgentes las reformas. En cuanto a la continuidad de las compañías familiares, la sucesión y los conflictos internos se perciben como la mayor amenaza (65%), por delante de la fiscalidad (54%).
En el terreno tecnológico, casi la totalidad de las empresas consultadas declara utilizar inteligencia artificial (98%). No obstante, la mayoría lo hace mediante herramientas comerciales básicas (56%), mientras que cerca de una cuarta parte (23%) asegura estar desarrollando agentes de IA específicos para tareas vinculadas al proceso productivo. Además, el 58% considera que el relevo generacional será determinante para impulsar la adopción de estas tecnologías.
Vivienda, regulación y apoyo a la empresa familiar
En la jornada de este martes también ha intervenido el exvicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, quien ha defendido la necesidad de una política de vivienda que “alinee” a todas las administraciones públicas -Gobierno central, comunidades autónomas y ayuntamientos- con el fin de reducir la brecha entre oferta y demanda, especialmente en el mercado del alquiler.
Ha alertado de que el crecimiento de la población en España no ha ido acompañado de un aumento suficiente del parque de vivienda disponible.
Por su parte, Isabel Díaz Ayuso ha recalcado que “a España le hacen falta sus empresas, especialmente la empresa familiar, que es la mayoritaria”; ha manifestado su intención de reforzar la actividad empresarial en la Comunidad de Madrid mediante la nueva ley de empresa familiar y ha avanzado que su Ejecutivo “está trabajando en una ley que reduzca la hiperregulación y haga que la capacidad de adaptación de las empresas no sea tan exigente desde el punto de vista legislativo”.