Dos soldados y un capitán de las Fuerzas Armadas de Colombia han perdido la vida en un ataque atribuido a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el municipio de Ocaña, en el departamento de Norte de Santander, donde los rebeldes utilizaron un enjambre de drones armados.
La ofensiva se llevó a cabo mediante drones equipados con explosivos contra el cantón militar Trapiche. Tras la agresión inicial, las tropas reaccionaron enviando una patrulla motorizada para asegurar la zona, momento en el que se desencadenó un tiroteo con los insurgentes en el que murieron el capitán Marco David Pirajón Montezuma y el soldado profesional Joel Alberto Jiménez Jaramillo.
En el ataque resultaron heridos otros cinco uniformados y uno de ellos, identificado como Jhon Carlos Marrugo Manjarrez, falleció más tarde a consecuencia de la gravedad de las heridas sufridas.
“Mantendremos la ofensiva militar y continuaremos desarrollando operaciones militares en la provincia de Ocaña, con el firme propósito de proteger a la población y fortalecer las condiciones de seguridad en esta región del país”, advierte el Ejército en su último comunicado, en el que subraya que las acciones contra el ELN seguirán adelante.
Los drones cargados con explosivos provocaron destrozos en los alojamientos y en otras áreas del complejo castrense, y un helicóptero militar también fue alcanzado por los impactos durante la operación.