La Universidad de Tel Aviv impulsa el primer implante de médula espinal artificial en un paciente con parálisis

Tel Aviv se prepara para probar el primer implante de médula espinal artificial en un paciente con parálisis, con inicio previsto del tratamiento en 2027.

2 minutos

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

2 minutos

Más leídas

El Centro Sagol de Medicina Regenerativa (SCRM, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Tel Aviv (Israel) está dando pasos decisivos para lograr el primer implante mundial de una médula espinal artificial en una persona con parálisis tras una lesión medular.

En este proyecto participan la empresa biotecnológica Matricelf y el Centro Médico de Rehabilitación Loewenstein, también en Israel. Según han señalado los responsables de la iniciativa, la tecnología se encuentra ya cerca de su primera aplicación en un paciente con este tipo de lesión, con el propósito de “restaurar su capacidad para ponerse de pie, caminar y recuperar su independencia”.

Para hacer posible este avance, Matricelf, especializada en el desarrollo de un implante neural biológico para tratar lesiones en la médula espinal, ha suscrito un acuerdo de colaboración con el Centro Médico de Rehabilitación Loewenstein. A partir de este convenio, se pondrá en marcha un protocolo para seleccionar y valorar a los candidatos adecuados y obtener muestras de sangre destinadas a fabricar implantes neurales personalizados.

“Este avance científico se basa en una revolucionaria tecnología de ingeniería de órganos” desarrollada en la Universidad de Tel Aviv por el miembro del SCR y científico jefe de Matricelf, el profesor Tal Dvir, han detallado. El Centro Médico de Rehabilitación Loewenstein, especializado en la atención de pacientes con lesiones medulares, asume la coordinación de los aspectos clínicos, entre ellos la identificación y evaluación de los participantes y el acompañamiento durante todo el procedimiento.

Una vez se localice un candidato apropiado y este preste su consentimiento, se extraerá una muestra de sangre para generar células madre pluripotentes inducidas. Estas células formarán la parte celular del implante neural autólogo, es decir, un implante diseñado de manera individualizada para cada paciente a partir de su propio material celular.

Primer tratamiento previsto para 2027

“Este es un paso significativo en la transición de la etapa de desarrollo científico a la preparación para la implementación clínica, sentando las bases necesarias para la primera implantación en un paciente humano”, han señalado desde Matricelf. La compañía calcula que, “si todo transcurre según lo previsto, será posible completar el proceso y comenzar el tratamiento del paciente seleccionado en la primera mitad de 2027”.

La empresa ha precisado que, “al utilizar las propias células y tejidos del paciente”, se busca “reducir el riesgo de rechazo del implante y mejorar su integración en el organismo”. No obstante, han recalcado que “el tratamiento solo podrá iniciarse una vez que se hayan cumplido todos los requisitos científicos y regulatorios y se haya recibido la aprobación final del Ministerio de Salud”.

“El Departamento de Rehabilitación de Lesiones Medulares de Loewenstein es líder en este campo en Israel, con una amplia experiencia en el tratamiento de personas con lesiones medulares complejas”, ha afirmado la subdirectora del servicio, la doctora Dianne Michaeli. Ha puesto en valor el “profundo conocimiento de los pacientes y sus procesos de rehabilitación”, lo que permite “contribuir a la identificación y evaluación de candidatos idóneos para el estudio”.

Para concluir, ha remarcado que “la colaboración con Matricelf aúna la experiencia clínica y de rehabilitación de Loewenstein con tecnología innovadora de Medicina regenerativa”. Todo ello se lleva a cabo “con la esperanza de que en el futuro sea posible ofrecer nuevas opciones de tratamiento a las personas que viven con parálisis debido a una lesión medular”.

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?