El Ibex 35 ha cerrado este miércoles con una caída del 0,30%, hasta los 19.779 puntos, y pierde la referencia de los 19.800 enteros después de otra jornada marcada por la presión del mercado de deuda y el encarecimiento del petróleo.
Las ventas de bonos han continuado, aunque con menor intensidad que en la jornada anterior, mientras los inversores mantienen la atención sobre el conflicto entre Estados Unidos e Irán y su efecto sobre el crudo. El selectivo español ha vuelto a terminar en negativo, aunque la banca ha conseguido contener parte de las pérdidas.
Solaria y ACS encabezan las caídas
Solaria ha sido el peor valor del Ibex con un descenso del 3,51%, seguida de ACS (-3,19%) y Acciona (-2,21%).
Las pérdidas han vuelto a concentrarse en compañías sensibles a los movimientos de los tipos de interés y del coste de financiación, después de varias jornadas de aumento en los rendimientos de la deuda soberana.
El Ibex ha terminado además por debajo de los 19.800 puntos, una referencia que el mercado había conseguido conservar durante las últimas sesiones.
La banca resiste en positivo
El sector financiero ha sido una de las principales excepciones dentro de una sesión dominada por las pérdidas.
CaixaBank ha avanzado un 1,03%, Banco Santander un 0,99%, BBVA un 0,93% y Banco Sabadell un 0,53%.
A ellos se ha sumado ArcelorMittal, que ha cerrado con un avance del 0,82%.
El comportamiento de los bancos coincide con el aumento de las expectativas de que los tipos de interés puedan mantenerse elevados durante más tiempo si persisten las presiones inflacionistas.
Los bonos siguen presionando a las Bolsas
La renta fija ha vuelto a marcar el tono de la sesión.
El rendimiento del bono estadounidense a diez años se mantenía en torno al 4,8%, después de las fuertes ventas registradas durante las últimas jornadas.
Las rentabilidades elevadas de la deuda aumentan la competencia frente a la renta variable y encarecen el coste de financiación para empresas y administraciones.
Este movimiento ha seguido pesando sobre las Bolsas europeas, que han cerrado mayoritariamente en negativo.
Europa vuelve a terminar en rojo
El Euro Stoxx 50 ha retrocedido hasta la zona de los 6.300 puntos, mientras el DAX alemán ha cedido alrededor de medio punto porcentual.
El CAC 40 francés ha perdido la referencia de los 8.300 enteros y el FTSE MIB italiano también ha terminado con descensos. Londres ha cerrado igualmente a la baja.
La presión sobre los mercados europeos contrasta con Wall Street, donde los principales índices registraban avances durante el primer tramo de negociación.
Wall Street intenta rebotar
La Bolsa estadounidense cotizaba en positivo al cierre europeo después de varias sesiones de descensos.
El Dow Jones se acercaba a los 53.100 puntos, mientras el S&P avanzaba hacia la zona de los 7.700 y el Nasdaq 100 superaba los 29.100 enteros.
El rebote se produce en un momento en el que los inversores siguen pendientes tanto del nivel de los tipos de interés como de la evolución del conflicto en Oriente Próximo.
Los 19.780 puntos entran en juego
Desde el punto de vista técnico, la pérdida de los 19.780 puntos aumenta la atención sobre la posibilidad de que la fase de consolidación de las últimas semanas esté evolucionando hacia una corrección más profunda.
Joan Cabrero, analista de Ecotrader, considera que perder esa referencia incrementa "considerablemente las posibilidades" de que el mercado haya pasado de una simple consolidación a un proceso correctivo del último gran tramo alcista.
El Ibex ha cerrado prácticamente sobre ese nivel, en los 19.779 puntos, por lo que su comportamiento en las próximas sesiones será una de las principales referencias para los inversores.