Pimec ha reclamado la puesta en marcha de una ley estatal de crecimiento empresarial que coloque la dimensión de las compañías entre las prioridades de la política económica y que permita a las pymes españolas ganar tamaño de forma sostenida.
Así lo ha expuesto el presidente de Pimec, Antoni Cañete, este miércoles en Madrid durante la presentación del informe “Dimensión empresarial: diagnóstico y propuestas”, en un acto en el que también han participado el presidente del Observatorio de la Pyme de Catalunya, Oriol Amat, y el delegado permanente de Pimec en Madrid, Ferran Bel, según ha informado la patronal en un comunicado.
Cañete ha subrayado que el objetivo no es que las pequeñas empresas crezcan “de forma artificial”, sino garantizar que ninguna compañía “con mercado, proyecto y voluntad de crecer” se vea frenada por el entorno regulatorio o administrativo.
Ha señalado que en España existen empresarios dispuestos a ganar dimensión, invertir, contratar e impulsar su internacionalización, pero que “demasiadas veces se encuentran con una nueva obligación, una nueva carga administrativa o un mayor coste precisamente cuando dan el salto”.
Voluntad de crecer y obstáculos
De acuerdo con una encuesta realizada a 348 empresas para la elaboración del estudio, un 74,6% prevé incrementar su tamaño en los próximos 5 años, es decir, tres de cada cuatro compañías, mientras que en los últimos años el 35,2%, aproximadamente una de cada tres, afirma haberlo logrado.
Las empresas consultadas sitúan la burocracia y la regulación excesiva como el principal freno al crecimiento (21,5%), seguidas de una “fiscalidad desincentivadora” (20,2%), los márgenes insuficientes (18,2%) y las dificultades para captar y retener talento (16,7%).
Además, el 45,3% de las compañías encuestadas asegura no haber recibido ningún tipo de apoyo específico para facilitar su proceso de expansión.
Propuesta de ley de crecimiento empresarial
Para Pimec, la futura ley de crecimiento empresarial debería contemplar una profunda simplificación administrativa y regulatoria, incentivos fiscales que estimulen la inversión y un mejor acceso a la financiación, así como medidas que impulsen la profesionalización, la innovación, la gestión del talento y la internacionalización.
La patronal propone revisar los umbrales regulatorios ligados al tamaño de las empresas, en especial los que afectan a las plantillas de 50 y 250 trabajadores, con el fin de evitar que el incremento de personal “comporte saltos abruptos en las obligaciones normativas”.
Asimismo, plantea la creación de una ventanilla única empresarial de ámbito europeo donde las compañías puedan presentar su documentación una sola vez, evitando tener que remitirla de forma reiterada ante distintas administraciones.