El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, ha asegurado que “por primera vez en dos décadas nadie está robando petróleo venezolano”, insistiendo en que anteriormente era China quien lo hacía al adquirirlo “a precios muy por debajo del mercado”. Frente a esa situación, ha subrayado que Washington está “vendiendo su crudo a precios de mercado” y llevando “ese dinero de vuelta a Venezuela”, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que el país norteamericano se hacía con el “control mayoritario” de una quinta parte de las reservas de petróleo venezolanas.
“Por primera vez en dos décadas, nadie roba petróleo venezolano”, reiteró Wright en una entrevista concedida a la cadena estadounidense NewsNation, donde relató que durante los últimos 20 años “China compra(ba) su petróleo a precios muy por debajo del mercado”, lo que, según él, contribuyó a que el país latinoamericano acabara “derrumbándose económicamente porque todos le roban su petróleo”.
El responsable de Energía defendió estas afirmaciones mientras elogiaba la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, en la que las fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano, Nicolás Maduro, a comienzos de año. Hasta ese momento, afirmó, Venezuela era “la sede de (el partido-milicia chií libanés) Hezbolá en el hemisferio occidental” y Rusia estaba “presente”, al tiempo que “mercenarios chinos” se encargaban de la protección de Maduro.
Según su relato, en esa etapa el crudo venezolano “era robado por bandas narcotraficantes internas que lo desvían”, además de “por la corrupción interna en la petrolera estatal”, en referencia a Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), lo que agravaba el deterioro económico del país.
Wright sostuvo que la situación ha cambiado tras el giro en la política de Washington hacia Caracas. “Ahora, en colaboración con Estados Unidos, vendemos su crudo a precios de mercado, trayendo ese dinero de vuelta a Venezuela para beneficio de la sociedad venezolana, para que puedan erradicar la delincuencia y las bandas criminales, expulsar a nuestros adversarios del país e iniciar un futuro de cooperación”, afirmó, presentando este escenario como “un triunfo para el pueblo estadounidense y para el pueblo venezolano”.
Interrogado sobre si Estados Unidos debería actuar del mismo modo en el comercio de petróleo entre Irán y China, tal y como, según él, hizo frente al supuesto robo de crudo venezolano mediante compras a bajo precio por parte de Pekín, el secretario respondió con un rotundo “no”.
“Sólo digo que el pueblo de Irán, al igual que el de Venezuela, ha sido perjudicado por un gobierno tiránico que ha provocado una implosión económica, en parte porque no pueden vender su petróleo a precios de mercado”, defendió Wright. “China gana, sin duda. Ganan los criminales y los contrabandistas. Pero el pueblo de Irán no gana. El pueblo de Venezuela no ha ganado”, añadió, responsabilizando a los regímenes de ambos países de la situación de su población.
A continuación, destacó que, a su juicio, la estrategia de Washington con respecto a Caracas “es una gran victoria”. “Ese es el presidente Trump: usar el comercio, los negocios y la energía, no las armas ni el conflicto”, afirmó, lo que dio pie a que el entrevistador le preguntara por la incursión de las fuerzas estadounidenses, con bombardeos incluidos, llevada a cabo el 3 de enero de 2026 en territorio venezolano.
Wright replicó que, en efecto, la Administración Trump “arrestó al presidente Maduro” en lo que calificó como “una operación militar brillante”. “Pero eso fue todo”, sostuvo, antes de precisar que, tras esa acción, Washington “puso en cuarentena” las exportaciones de petróleo de Venezuela, con el objetivo de controlar el flujo de crudo al exterior.
“Ahora tenemos influencia y estamos tratando con la gente en el poder que formaba parte de su Gobierno. No se trata de príncipes democráticos, pero estamos tratando con ellos para devolver la estabilidad y la prosperidad al país y, en última instancia, hacer la transición a un gobierno representativo, con una intervención militar en Venezuela que duró horas y en la que no murió ni un solo soldado estadounidense”, recalcó, defendiendo la operación como limitada en el tiempo y de bajo coste humano para Estados Unidos.
Las palabras de Wright llegan después de que Trump presumiera el pasado sábado de haber conseguido que Estados Unidos obtenga el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de crudo en Venezuela sin que ello suponga desembolso alguno para el contribuyente estadounidense.
Un acuerdo de estas características —con el país que alberga las mayores reservas probadas de petróleo del planeta, cifradas en más de 300.000 millones de barriles, por encima de su principal rival, Arabia Saudí—, que otorga a Washington el control mayoritario sobre 65.000 millones de esos barriles, implicaría más del doble de las reservas certificadas actuales de Estados Unidos, estimadas en torno a 38.000 millones de barriles.
Estos 300.000 millones de barriles suponen aproximadamente el 17% del suministro mundial, de acuerdo con los datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos, lo que refuerza la relevancia estratégica del pacto para la política energética global.