Un equipo de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai (Estados Unidos) ha detectado resultados muy positivos con una combinación de cuatro terapias dirigidas, sin necesidad de quimioterapia, en pacientes con cáncer de mama metastásico con receptores hormonales (HR) positivos y HER2 positivo. Este enfoque podría convertirse en una opción de tratamiento inicial más cómoda para determinadas pacientes y permitirles prescindir de la quimioterapia.
Los datos, recogidos en el 'Journal of the National Cancer Institute', proceden del ensayo clínico multicéntrico de fase 1/2 “ASPIRE”, en el que se analizaron anastrozol, palbociclib, trastuzumab y pertuzumab como terapia de primera línea en mujeres con cáncer de mama metastásico HR positivo y HER2 positivo.
El esquema terapéutico combina tratamiento endocrino con fármacos dirigidos frente a dos vías clave implicadas en la proliferación tumoral, lo que abre la puerta a evitar la quimioterapia en el abordaje inicial de este subtipo de tumor.
“Este estudio demuestra que un enfoque terapéutico sin quimioterapia puede producir respuestas duraderas y mantener un perfil de seguridad manejable en muchas pacientes con este subtipo de cáncer de mama metastásico”, ha afirmado la autora principal, Amy Tiersten, doctora en Medicina, profesora de Medicina y directora clínica de Oncología Mamaria de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai.
“Aunque estos resultados deben confirmarse en ensayos clínicos aleatorizados de mayor tamaño, sugieren que algunas pacientes podrían contar en el futuro con una alternativa eficaz a la quimioterapia como primer tratamiento”, ha añadido Tiersten.
El cáncer de mama es el tumor más frecuente en mujeres, y en torno al 10 por ciento de los casos corresponde a tumores HR positivos y HER2 positivos. Los tratamientos estándar de primera línea suelen unir terapias dirigidas contra HER2 con quimioterapia, pero esta última se asocia a efectos adversos significativos, tanto inmediatos como a largo plazo, que pueden mermar la calidad de vida.
En el ensayo “ASPIRE” se incluyeron pacientes con cáncer de mama metastásico HR positivo y HER2 positivo sin tratamiento previo, atendidas en cinco centros vinculados a Mount Sinai, NYU Langone Health y Columbia University. Primero se definió la dosis adecuada de palbociclib y, posteriormente, se probó la combinación completa de los cuatro fármacos en 29 pacientes.
El 97% de las pacientes obtuvo beneficio clínico en seis meses
En el estudio, el 97 por ciento de las participantes mostró beneficio clínico durante los primeros seis meses de terapia. La mediana de tiempo hasta la progresión de la enfermedad fue de casi 25 meses, mientras que la mediana de supervivencia global aún no se había alcanzado en el momento del análisis.
Con una mediana de seguimiento cercana a los 39 meses, casi el 93 por ciento de las mujeres seguía viva. Varias pacientes presentaron respuestas prolongadas, incluida una que continúa con el mismo régimen terapéutico desde hace más de seis años.
Los efectos adversos observados fueron coherentes con el perfil de seguridad conocido de estos medicamentos. Entre los más habituales se encontraron la neutropenia (disminución de neutrófilos), la reducción global de glóbulos blancos, la diarrea y la anemia. Solo una paciente interrumpió el tratamiento a causa de los efectos secundarios y no se registraron fallecimientos vinculados a la terapia.
“El reto al tratar este tipo de cáncer de mama consiste en equilibrar la eficacia con la calidad de vida”, ha señalado Rima Patel, doctora en Medicina, profesora adjunta de Medicina (de la Escuela de Medicina Icahn y primera autora del estudio.
“Muchas pacientes, especialmente las de mayor edad o aquellas con otras enfermedades, pueden no ser candidatas ideales para la quimioterapia. Un régimen dirigido que pueda administrarse principalmente mediante medicación oral e inyección subcutánea podría ofrecer una opción más cómoda y reducir parte de la carga asociada a la quimioterapia”, ha resaltado Patel.
Los autores recuerdan que se trata de un estudio de tamaño reducido y sin comparación directa con las terapias estándar actuales. Por ello, subrayan que los hallazgos deben interpretarse como generadores de hipótesis hasta que se validen en ensayos aleatorizados más amplios.
En la actualidad, el grupo investigador está diseñando nuevos estudios para comprobar si este régimen puede mejorar los resultados frente al tratamiento estándar vigente.